Ozzie Guillén no batea, no fildea, no corre y tampoco lanza. Por lo tanto, no es el principal responsable de la debacle de los Marlins en un mes de junio donde han perdido 18 de 24 partidos. El mánager venezolano no es culpable de la escasa producción ofensiva y que el pitcheo esté fallando. Pero esta realidad no lo salva de la culpa.
Un buen mánager no se mide exactamente por ganar una Serie Mundial. El Clásico de Octubre se conquista con un buen equipo y algo de suerte. Tampoco se puede evaluar a un dirigente cuando la novena está en buena racha.
Un buen mánager es aquel que cuando las cosas marchan mal sabe mover las piezas inteligentemente en busca de alcanzar un mejor rendimiento, aquel que con su ejemplo inspira a los jugadores para que éstos entreguen un extra y no el que manda a sus peloteros a que se abochornen por las derrotas.
Guillén no ha sido el mismo desde el mismo instante en que pidió perdón por sus declaraciones sobre Fidel Castro. Que nadie piense que este comentario es político. Yo no lo soy.
Considero que Guillén tiene el derecho a expresar su opinión y que se le escuche con respeto. Pero su imagen se vio afectada cuando al pedir perdón lo hizo con justificaciones que muy pocas personas creyeron.
Por otro lado, Guillén se está equivocando mucho.
Hace poco tiempo, declaró: “No chequeo mucho los números. No me importan. Me interesan las victorias. No podía creer que Hanley Ramírez fuera mejor bateador en Miami que en la ruta. Pensaba lo contrario. Ojalá tuviera más consistencia, pero aún así seguirá siendo mi tercer bate’’.
En otra de sus declaraciones, dijo: “Usted no tiene que cambiar la alineación, al menos que sea por estar lanzando un pitcher derecho o zurdo”. “Pienso seguir con la misma alineación’’.
Y así lo hizo. Guillén siguió con la misma alineación durante mucho tiempo antes de ir al otro extremo y cambiarla día a día.
Mantuvo a un primera base que desde que se inició la temporada batea por debajo de los .200.
¿Acaso Gaby Sánchez es un Albert Pujols para dejarlo como titular bateando .194?.
De Pujols podemos esperar una reacción por ser una estrella establecida y uno de los mejores bateadores de la historia, pero con Gaby no existe ninguna garantía.
Un inicialista que no batea no debe estar presente en la alineación de un equipo que aspire a ganar un título.
¿Qué perdía Guillén con experimentar más a menudo con Dobbs, cuando Sánchez no batea ante lanzadores de ambas manos? Al menos Dobbs batea 100 puntos más que Sánchez.
¿Creerá Guillén ser un sabio del béisbol cuando dice que no le interesan los números y que la alineación no debe ser cambiada al menos que sea por estar actuando un pitcher zurdo o derecho?
Ojalá no sea tarde, pues con el desastre negativo de junio, los peces se alejaron a ocho juegos y medio del primer lugar y tienen a otros seis equipos por arriba en la batalla por la posición de comodín al concluir la primera mitad de temporada.
Pudiera ser que los Marlins logren una buena racha de victorias en el mes de julio como ocurrió en mayo en busca de subir peldaños. Y aunque no es imposible, le será difícil recuperar el terreno perdido en la segunda mitad para avanzar a los playoffs.




























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