Han pasado 14 años desde que trabajó por primera vez en una película, Surrender Dorothy, aunque en aquella oportunidad apareció en los créditos como Elizabeth Casey, todavía insegura de cómo llamarse en una industria del entretenimiento en el que ya había una Elizabeth Mitchell, su nombre legal. No sería hasta el 2001, cuando tuvo un papel de reparto en la comedia Wet Hot American Summer, que ya convertida en Elizabeth Banks comenzó un largo y trabajoso camino hasta el estrellato, consecuencia de haber elegido desde muy temprano que quería que se acordaran de ella por su talento y no por su rostro agraciado.
“Creo que he tenido mucha suerte porque ya era bastante grande cuando empecé a intentar ser actriz”, explica en entrevista exclusiva, y agrega: “No me dieron mi credencial del sindicato de actores hasta que tuve 27 años. Y como adulta, tenía mucho mejor controladas mis inseguridades que muchas otras chicas que empiezan verdaderamente jóvenes, por lo que tenía muy en claro adónde quería que fuera mi carrrera. Pude tomar decisiones con esa perspectiva y eso me ayudó mucho, porque por sobre todas las cosas me di cuenta de que no quería usar mi belleza. Si lo hubiese hecho, habría aparecido en la portada de Maxim y me habría paseado por Malibú en bikini, pero eso no tenía nada que ver con los papeles que yo quería interpretar. La belleza se marchita y si no arremetes con tu talento, el resultado es que tendrás una carrera muy breve”.
Probablemente porque ha sabido jugar muy bien sus cartas, esta nativa de Pittsfield, Massachusetts, viene disfrutando del mejor año de toda su carrera. Aunque se la vio en papeles de reparto en Men on the Ledge, What to Expect When You’re Expecting y la exitosísima The Hunger Games, en donde interpretó a la extravagante Effie Trinket, le ha llegado el turno de ser protagonista en People Like Us, el debut como director del guionista criado en México Alex Kurtzman.
El filme cuenta en tono autobiográfico lo que ocurre cuando un hombre que pensaba que era hijo único (Chris Pine) descubre tras la muerte de su padre que éste ha tenido una historia de amor paralela al matrimonio con su madre (Michelle Pfeiffer) y que tiene una hermana de la que desconocía su existencia.
“Esta película sirve para recordarnos cómo funciona la familia”, explica Banks, y agrega: “Uno no elige a su familia, pero puede elegir si te cae bien o no. Yo creo que todos los hijos sufren heridas a lo largo de sus vidas, muchas veces a mano de sus padres o de sus hermanos. En mi propia experiencia, me he dado cuenta de que es muy importante no dejar que el pasado dicte tu futuro. Creo que hay un camino hacia el futuro que requiere de perdón. Es esencial comprender que todos los padres han hecho lo mejor que estaba a su alcance. Creo que uno de los mensajes del filme es que a pesar del daño que ha causado este padre en estas dos personas, si logran dejar esa historia en el pasado y perdonarlo tienen algo positivo para el futuro”.
Hija de un obrero que trabajó toda su vida para General Electric, Banks cuenta que si en algo ha sido muy afortunada ha sido en la familia que le tocó: “Tengo unos padres encantadores, somos tres hermanas, todos nos queremos mucho y nos vemos a menudo. Mis hermanas son mis mejores amigas, y esa fue una de las razones por las que esta película me conmovió tanto. Sé de primera mano cuan importantes son los hermanos en la vida de una persona, y en este caso, estos hermanos no solo se encuentran sino que enriquecen sus vidas”, señala.
Lo cierto es que a los 38 años la vida le sonríe. Sigue casada con el hombre al que conoció en su primer día de universidad y con él descubre las bondades de la paternidad criando a Félix, su bebé de un año. En cuanto a la carrera, en octubre la volveremos a ver en Pitch Perfect, una comedia musical en la que la escucharemos cantar, y además de haberse comprometido para realizar numerosos papeles como actriz, que incluyen la segunda parte de The Hunger Games, su compañía productora marcha maravillosamente bien.
Sin embargo, el verdadero desafío para Banks todavía está por venir: “Estoy buscando activamente algo para dirigir, pero sé que eso requiere de un año de mi vida, y también sé que tiene que ser algo que me genere pasión. Todavía no he encontrado ese guión, pero lo sigo buscando día a día”, cuenta. •



























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