Fuenmayor sostuvo que las fuerzas democráticas de Venezuela se enfrentan a un cartel de funestos actores, cuyos intereses se verían seriamente afectados por la remoción del chavismo del poder.
Una victoria de la oposición pondría en riesgo los múltiples ejes de corrupción que operan abiertamente en Venezuela y a través de todos los niveles de la administración pública, incluyendo dentro de la más alta jerarquía.
Para estos beneficiarios, el régimen bolivariano constituye un negocio de inmensas proporciones, que podría llegar a su fin si un gobierno más honesto y mejor regulado asume el control del país, dijo.
Pero también está el temor de que un gobierno democrático haga buena su promesa de no ignorar los llamados de justicia por los abusos y las violaciones de los derechos humanos cometidos bajo los 14 años del gobierno chavista.
Estas violaciones fueron puestas recientemente en relieve por las declaraciones de dos ex magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, ambos ex aliados de Chávez, quienes explicaron que el poder judicial en Venezuela es usado como arma política del gobierno revolucionario para condenar injustamente a integrantes de la oposición.
Adicionalmente, la oposición no debe perder de vista la vinculación del gobierno revolucionario con elementos del terrorismo internacional y la incorporación de Venezuela dentro de las aspiraciones de Irán, Cuba, Rusia y China de levantar un nuevo polo de conflicto para enfrentar a Israel y Estados Unidos, dijo.
Eso tampoco lo están tomando en cuenta los dirigentes políticos porque no han llegado a ver la profundidad, la magnitud, de los compromisos que tiene Venezuela con Irán, con Rusia, con China, y con Cuba, dijo Fuenmayor.
Estos países ven con mucha preocupación la posibilidad de un cambio de gobierno en Venezuela. Para China, una súbita desaparición del chavismo generaría incertidumbre sobre los casi $40,000 millones que el país asiático ha otorgado al régimen sudamericano. Rusia, por su parte, podría perder un importante comprador de armamento. El gobierno de Moscú, junto con China, le ha suministrado a Venezuela cientos de taques, vehículos blindados, helicópteros y aviones.
Venezuela por otro lado se ha unido a Irán. Cada vez es mayor la evidencia sobre las bases de operaciones que el régimen de Teherán está abriendo en el país petrolero, al tiempo que las autoridades en Washington investigan las acciones de Caracas en ayudar al país islámico a evadir las sanciones impuestas en su contra por su programa de desarrollo de armas nucleares.
Para Cuba, la situación es mucho más desesperada. Una posible suspensión de los subsidios por más de $5,000 millones que Venezuela otorga a los hermanos Castro pondría en serios aprietos económicos al régimen de la isla.
Pero también está la presencia de grupos irregulares en Venezuela, comentó Fuenmayor.
Las computadoras de integrantes de la guerrilla confiscadas por las autoridades de Colombia demuestran el grado de ayuda brindada por el gobierno de Hugo Chávez a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN).






























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