WASHINGTON -- Estados Unidos ha trasladado sin hacer ruido refuerzos militares hacia el Golfo Pérsico para disuadir a las fuerzas armadas iraníes de cualquier posible intento de cerrar el Estrecho de Hormuz y para aumentar el número de aviones cazas capaces de atacar en las profundidades de Irán si aumenta el enfrentamiento sobre su programa nuclear.
El despliegue forma parte de un largamente planeado esfuerzo para reforzar la presencia militar de EEUU en la región del golfo, en pare para reasegurarle a Israel que al tratar con Irán, como dijo la semana pasada un alto funcionario gubernamental, Cuando el presidente dice que hay otras opciones sobre la mesa más allá de las negociaciones, quiere decir exactamente eso.
Pero en un momento en que Estados Unidos y sus aliados comienzan a hacer cumplir un embargo mucho más amplio contra las exportaciones petroleras de Irán, con la intención de obligar al país a tomar en serio las negociaciones sobre limitar en gran parte su programa nuclear, el incremento trae riesgos significativos, incluyendo que los poderosos Cuerpos Islámicos de Guardias Revolucionarios de Irán puedan decidir arremeter contra la mayor presencia.
Los elementos más visibles de este incremento son naves de la Marina que tienen la intención de aumentar grandemente la capacidad para patrullar el Estrecho de Hormuz y reabrir la estrecha vía acuática si Irán la mina para prevenir que Arabia Saudita y otros exportadores de petróleo envíen los buques tanques al vital paso.
La Marina ha duplicado el número de barredoras de minas asignadas a la región, a ocho, en lo que oficiales militares describen como una acción puramente defensiva.
El mensaje a Irán es, Ni pienses en ello , dijo un alto funcionario del Departamento de Defensa. Ni pienses sobre cerrar el estrecho. Limpiaremos las minas. Ni pienses sobre enviar tus botes rápidos para hostigar a nuestras naves o nuestros barcos comerciales. Los pondremos en el fondo del golfo.
Como otros entrevistados, el funcionario habló a condición de anonimato debido a lo delicado de la situación diplomática y militar.
Desde la primavera pasada, aviones furtivos F-22 y más antiguos F-15C han sido trasladados a dos bases en el Golfo Pérsico para aumentar los jets de combate que ya se encuentran en la región, así como los grupos de ataque en los portaviones que se encuentran en constantes recorridos en la zona. Los aviones de ataque adicionales le dan a las fuerzas armadas estadounidenses una mayor capacidad contra las baterías de misiles costeros que podrían amenazar el movimiento de los barcos, así como el alcance para atacar otros objetivos con mayor profundidad dentro de Irán.
Y la Marina, después del desarrollo de un programa de choques, ha enviado una embarcación anfibia convertida y barco de acoplamiento, el Ponce, hacia el Golfo Persa para servir como la primera base flotante del Pentágono para operaciones militares de asistencia humanitaria.
La asignación inicial para el Ponce, dijeron funcionarios del Pentágono, es servir como un centro logístico y de operaciones para la limpieza de minas. Pero con un salón médico y una pista de helicópteros, así como literas para las tropas de combate, el Ponce se puede usar eventualmente como una base para las fuerzas de Operaciones Estatales para llevar a cabo varios tipos de misiones, incluyendo reconocimiento y contraterrorismo, todo desde aguas internacionales.




























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