Activistas que defienden los derechos de los inmigrantes iniciaron una campaña el martes para presionar a la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) para que no deporte a dos venezolanos y un mexicano recluidos en un centro de detención para extranjeros indocumentados en el sur de la Florida.
Los inmigrantes en el centro de detención Broward Transitional Center (BTC) en Pompano Beach son Cipriano Toledo y Cesar León de Venezuela y Francisco Pérez Jiménez de México. Se esperaba que Toledo fuera liberado pronto, pero autoridades federales no tuvieron comentario sobre los otros dos casos.
Toledo, de 18 años, fue traído a Estados Unidos por su familia cuando tenía 6 años, según activistas del grupo National Immigrant Youth Alliance o Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes que abogan por el caso. Toledo parece cumplir los requisitos de la categoría de inmigrantes indocumentados que el presidente Barack Obama eximió de deportación el mes pasado cuando expidió una orden ejecutiva de protección temporal contra la expulsión a cientos de miles de jóvenes inmigrantes.
Toledo fue detenido el 30 de mayo, unas dos semanas antes de que Obama expidiera la orden, cuando funcionarios migratorios lo entrevistaban luego que su esposa, una joven estadounidense, había firmado una solicitud para su cambio de estatus a residente. La familia de Toledo había pedido asilo, pero la solicitud fue denegada y se ordenó su deportación, dijo María Toledo, hermana de Cipriano.
León , el otro venezolano detenido en BTC, podría ser deportado en las próximas dos semanas, según miembros del grupo Organización de Venezolanos en el Exilio (ORVEX) que la semana pasada realizó una manifestación contra las deportaciones frente al centro de detención en Pompano Beach. El hijo de Cesar, Max León, de 9 años, estaba entre los manifestantes que solicitaban protección temporal contra la deportación para cientos de venezolanos que actualmente encaran la deportación en todo el país.
El caso de Pérez, de 26 años, es más complejo.
Fue detenido por ICE hace unos cuatro meses y puesto en proceso de deportación. Según los miembros del National Immigrant Youth Alliance, Pérez trató de suicidarse el 22 de junio pero sobrevivió y ahora esta bajo tratamiento médico pero aún detenido. No hay detalles del caso, pero los activistas dicen que Pérez trató de quitarse la vida porque no había podido ver a su bebé desde que nació hace cuatro meses.
“Francisco se desesperó tanto bajo detención que intentó quitarse la vida porque pensó nunca más iba a poder ver a su bebé”, indica un comunicado del grupo.
Aunque la corte de inmigración ha ordenado que Pérez sea liberado bajo fianza de $15,000, los activistas dicen que su esposa no tiene dinero para pagar esa cantidad.
Las deportaciones de inmigrantes indocumentados han continuado a pesar de la nueva política anunciada el año pasado por ICE de que sus agentes se concentraría de ahí en adelante en detener y expulsar a extranjeros con antecedentes penales. También las detenciones de jóvenes estudiantes extranjeros han continuado aún después de que Obama anunciara su decisión.





























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