La Tribu Miccosukee se ha vuelto en contra de su antiguo presidente con todas las de la ley, acusando a Billy Cypress en una nueva demanda de robarles $26 millones para gastarlos en numerosos viajes dedicados al juego, en salidas de compras, inversiones de bienes raíces y autos de lujo.
Cypress, quien fuera destituido como presidente a finales del 2009, está acusado en una demanda civil por pandillerismo de conspirar con dos ex funcionarios financieros de los Miccosukee, dos ex fiscales federales y una firma de correduría de Miami, para mantener desinformada a la tribu sobre su supuesta empresa delictiva.
Consecuentemente, la Tribu Miccosukee y el pueblo Miccosukee no pudieron descubrir esta gran red de robo financiero, malversación y fraude, hasta el 2010, afirma la demanda federal.
La tribu de West Miami-Dade está lavando sus trapos sucios de una manera sin precedentes, sobre todo a la luz de una investigación civil por separado del Servicio de Rentas Internas sobre la distribución de sus ganancias provenientes del juego entre Cypress y unos 600 miembros de los Miccosukee.
La demanda, presentada en una corte federal de Miami durante el fin de semana, detalla un total de $11.5 millones en extracciones en máquinas ATM realizadas por Cypress en casinos de Las Vegas y otros lugares, junto con $4 millones adicionales en cargos de American Express por joyas, restaurantes y otros gastos, entre el 2006 y el 2009. Cypress también adquirió cerca de una docena de propiedades y residencias, desde Miami-Dade hasta Panama City Beach, con un valor total de $4 millones.
Durante décadas, la Tribu Miccosukee ha mantenido en reserva sus negocios, afirmando su autoridad soberana en incontables casos legales civiles y delictivos, desde disputas sobre el medio ambiente de los Everglades hasta procesos por homicidio bajo la influencia de alcohol y drogas. Pero la destitución de Cypress, que fue sustituido por Colley Billie durante una severa recesión, ha dado lugar a una era de feroces luchas políticas internas entre el liderazgo Miccosukee a la vista del público.
En la demanda, la Tribu Miccosukee ha presentado a Cypress, que sirvió como presidente de 1987 al 2009, como un ladrón en serie bajo la protección de una pandilla de profesionales pagados de manera exorbitante que nunca alertaron a los otros miembros de la tribu sobre sus apropiaciones indebidas.
Entre los demandados están Dexter Lehtinen y Guy Lewis, ex fiscales federales en Miami, cuyos bufetes fueron pagados respectivamente $50 millones y $10 millones por toda una variedad de servicios a la tribu; los ex directores de finanzas de los Miccosukees Michael Hernández y Julio Martínez; así como Morgan Stanley Smith Barney, la firma que se ocupaba de las distintas cuentas financieras de la tribu.
El martes, algunos de los demandados respondieron que el nuevo presidente y sus partidarios han hecho todo lo posible para difamar a Cypress con tal de dismular su propia incompetencia.
El que me hayan implicado en esta demanda ilustra la tremenda irresponsabilidad de la Tribu Miccosukee, que siempre culpa a los demás por sus problemas, en lugar de a sí mismos, dijo Lehtinen, quien representó a la tribu desde principios de 1992 hasta que fuera despedido en mayo del 2010.






























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