El miércoles se reportó un fuego en una iglesia de North Miami, destruyéndola casi por completo, pero afortunadamente nadie resultó lesionado.
El reverendo James Noah, de 49 años, pastor de la iglesia, dijo que los vecinos le dijeron que entre las 4 y las 4:30 p.m. vieron a siete adolescentes subirse al techo de la iglesia para lanzar fuegos artificiales, lo que pudo haber provocado el fuego.
El siniestro consumió el interior de la Eglise Evangelique des Pelerins, localizada en la avenida 12 y la calle 119 del noroeste, y causó que se desplomara parcialmente el techo. En el momento del incidente no había nadie en el inmueble.
Se necesitaron 60 bomberos y 90 minutos para poder controlar las llamas.
Tras responder a una llamada de emergencia a las 5:40 p.m., los bomberos vieron que del techo salían llamas. Entonces entraron en la iglesia, pero pronto salieron cuando determinaron que la estructura no era segura. Poco después comenzaron a lanzar agua con mangueras desde los camiones.
Mientras los bomberos combatían el fuego, Noah, pastor de la iglesia de 150 miembros, junto a vecinos del área, contemplaban impotentes cómo las llamas consumían la estructura.
Noah recibió una llamada sobre lo que sucedía cuando estaba en Key Biscayne disfrutando los festejos del 4 de Julio con miembros de su congregación.
Noah dijo que no podía estimar cuánto podría costar la reconstrucción de la iglesia. Agregó que sin duda reconstruirla sería una labor muy difícil, ya que la iglesia no tiene seguro contra incendio ni fondos para enfrentar un desastre.
A la Eglise Evangelique des Pelerins le faltaban pocas semanas para celebrar su aniversario 19, el próximo 25 de julio, dijo Noah.
Myrto Ulysse, que vive cerca de la iglesia, dijo que estaba en el patio de su casa cuando vio humo en el aire. El joven de 19 años dijo que corrió hasta la iglesia y la vio envuelta en llamas, y temió que el incendio pudiera propagarse.
“Parecía un tornado, una enorme columna de humo negro se levantaba hacia el cielo”, dijo Ulysse. “Se podía sentir el calor. Había que alejarse de allí”.
Enide Premilus llevaba acudiendo a la iglesia desde hacía 14 años. Calificó lo ocurrido como “algo increíble”.
Jude Sylvain, de 20 años, dijo que visitaba la iglesia de vez en cuando, y que dudaba sobre el futuro. Afirmó que no creía que pudiera ser reconstruida.
Noah, sin embargo, dijo estar más optimista.
“Ahora todo está en manos de Dios”, dijo.
El pastor le pidió a miembros de la comunidad que deseen ayudar a reconstruir la iglesia que se comuniquen con él y lo llamen al teléfono 305-300-7569.




























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