Primero que todo, quiero agradecer al concejal Boria la oportunidad de que me escuchen por unos momentos, al hablar de un tema que es de gran preocupación para mí. Pido disculpas por no estar presente para hablar de este tema, pero debido a sucesos recientes estoy pasando un tiempo con mi familia en Orlando.
El sábado 9 de junio, mi hijo salió con un grupo de amigos, seis en total. No podía imaginar que sería la última vez que lo vería con vida. Cuando no regresó a casa esa noche, esperé el tiempo requerido y notifiqué a la policía. El día siguiente, lunes, me informaron a través de Facebook que otro joven del grupo también estaba perdido. La búsqueda comenzó y horas después se encontraron dos cadáveres en los pantanos al oeste de nuestra ciudad de Doral. El forense tardó 3 o 4 días en identificar a los jóvenes como los dos reportados como desaparecidos, debido a que los cuerpos tenían un alto grado de descomposición. Se descartó que hubieran sido víctimas de un crimen, y la causa de la muerte aún sigue sin determinar, en espera de los resultados del examen de toxicología, pero lo más probable es que los resultados revelen una sobredosis.
Lo que se dice es que este grupo fue a ese lugar apartado para consumir una droga conocida como 25i. Esta droga forma parte de una amplia variedad de alucinógenos que muchos jóvenes en todo el país usan y consumen en exceso. Es lo que se conoce como “sustancia química de investigación” o RC por sus siglas en inglés, que son drogas experimentales que se usan para investigar la ruta de las ondas cerebrales con estimulación. Viene como una sustancia en polvo que se puede oler o fumar.
Algunos de los efectos secundarios pueden ser los siguientes: “visión borrosa; aumento del ritmo respiratorio; euforia; alucinaciones y procesamiento sensorial distorsionado, incluido visual, auditivo, cuerpo, tiempo y espacio; pensamientos desorganizados, confusión; ansiedad, agitación, paranoia y sensación de pánico; mareos, trastornos en la coordinación; aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial; aumento de la temperatura corporal, coma, muerte”.
Mi misión ahora consiste en combatir de forma preventiva estas nuevas drogas de diseño que están envenenando y matando a nuestros hijos. Los exhorto a unirse al concejal Boria y a mí en la guerra contra las drogas. Es hora de que nuestra ciudad de Doral deje de ser conocida como “Drogal”. Seamos la primera de muchas ciudades en adoptar una posición activa en la guerra contra las drogas haciendo ilegales esta droga, la 25i, de la familia de drogas 2C, y otras como Cloud 9 y la marihuana sintética.
Creo que este es el primer paso de muchos para tener una ciudad limpia y libre de drogas. Aun si nuestros esfuerzos sólo salvan una vida, entonces la muerte de mi hijo no habrá sido en vano, pero tengo la esperanza y la expectativa de que será mucho más que una sola vida. Les doy las gracias por su tiempo y espero trabajar con ustedes en nuestra batalla contra las drogas.
Atentamente,
Teresa Miranda
Miami
N. del E. Esta carta de Teresa Miranda fue presentada el martes pasado por Luigi Boria, concejal de Doral, a la Comisión de Miami-Dade.



























Mi Yahoo