E ste amor que hay que callar, Cuando termina un amor, Débil y aquellos temas que sus seguidores han hecho suyos a través del tiempo, figuran entre los temas seleccionados por Yolandita Monge para su concierto de mañana en el Miami-Dade County Auditorium.
Pese a que me lo estaban pidiendo, hasta ahora no he podido reunir todos los elementos para hacer este concierto. Por fortuna, al fin puedo complacer a los yolanditeros contándoles historias musicales sobre mi vida y las de otras personas, dijo la cantante boricua a El Nuevo Herald tras su arribo a Miami.
La producción corre por cuenta de Alex Hernández y José Cartagena.
Pero en la función no abarcará su repertorio completo. La trayectoria de Monge es tan larga, que necesitaría varias semanas para quedar bien con todos sus seguidores.
El año pasado canté 36 canciones en un espectáculo en Puerto Rico; y cuando me bajé del escenario todavía el público quería más, recordó la intérprete, que tampoco incluirá los temas de Más para dar, su disco más reciente.
En este espectáculo quiero recordar mis canciones con la gente, anticipó. Los temas de Más para dar los dejaré para [otro encuentro en] octubre.
Monge no ha parado en los últimos meses. Como también es actriz, participó en la comedia Rayos y centellas, su primera incursión en la sátira política que la llevó por los teatros de la isla. Luego, cumplió con varios compromisos en Nueva York y Santo Domingo, y finalizó las grabaciones del concurso Idol Puerto Rico (WAPA TV), el programa de jóvenes talentos en el cual fungió de jurado junto con Ricardo Montaner y el productor Topy Mamery.
Me siento orgullosa de ser parte del nacimiento de un artista, confesó. ¡Ojalá que todos los programas se hayan ido por ese camino!, porque todos los espacios eran de bochinche y ya no había musicales.
Según su opinión, el concurso muestra un camino para que el talento joven pueda darse a conocer a nivel mundial en un futuro. Sobre todo hoy en día, cuando la industria de la música atraviesa una crisis.
Yo tenía que medir la voz, la interpretación y la entrega. Pero es muy difícil eliminar a un joven porque a veces los nervios traicionan, aseveró. Lo dice una mujer que desde niña anda por estos mundos sostenida por su talento y su vocación.
Sobre su decisión de regresar a la isla, hace dos meses, tras residir en Miami durante 20 años, Monge explicó que obedeció a razones de trabajo y nostalgia del terruño.
He vivido en México y en Colombia, pero como quería terminar de escribir las canciones de Más para dar, necesitaba el verde de las montañas y el rocío de la mañana, reveló.
La artista posee un apartamento en el área metropolitana de San Juan y una casa en las montañas.
Allí tengo mis plantitas y un espacio sereno para escribir. Es algo que venía planificando desde que mi hijo Imanol se fue a vivir a Nueva York.
Según cuenta, el regreso a su tierra provocó un encuentro insospechado que determinó el rumbo del disco.
La niña que llevo dentro le habló a la adulta y le quitó los miedos. Y después de descartar muchas ideas, dejé que mi corazón hablara.
La prensa amarillista, un fantasma que suele perseguir a Monge desde que se rompieron las relaciones entre ella y su hija Noelia, fue tópico obligado al finalizar la entrevista.
El amarillismo vive de los artistas que se sacrifican. Pero de todo se cansa la gente. No se puede tener un programa de radio o de televisión, o una columna en un periódico, tratando a los artistas como si fueran delincuentes, enfatizó. Yo siempre me he asegurado de tener mi camino limpio y hacer una entrega verdadera. Vivo muy feliz y en paz para seguir siendo la artista que soy, concluyó.•
Concierto de Yolandita Monge en el Miami-Dade County Auditorium, 2901 W Flagler St., Miami. Mañana a las 8 p.m. Informes: (786) 267-2565.




























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