Nuevos trabajos de perforación en las aguas costeras de Cuba en busca de petróleo comenzarán a finales del verano a 50 millas del pozo que fue abandonado en mayo por resultar seco. Sin embargo, expertos de la industria dicen que los lugares del Golfo de México donde se perforaría representan aún más una amenaza ambiental para los Cayos de la Florida y otras áreas costeras de Estados Unidos en comparación con el pozo anterior, que estaba a sólo 70 millas de Cayo Hueso en el Estrecho de la Florida.
“Los modelos de derrames petroleros de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) no hacen sino reafirmar lo que resulta obvio: mientras más al oeste de los Cayos se realicen las perforaciones, mayor será la amenaza potencial de que un derrame llegue a los Cayos y a la costa oeste de la Florida. Es algo que se parece mucho al cono de predicción de huracanes de la NOAA”, dijo Lee Hunt, presidente de la Asociación Internacional de Contratistas de Perforaciones.
La compañía petrolera Repsol fue la primera de varias firmas internacionales que comenzaron a perforar en aguas cubanas en busca de petróleo con la ayuda de una gigantesca plataforma hecha en China —y propiedad italiana— semisumergible llamada Scarabeo 9. Menos de un 10% de las partes de la plataforma se hicieron en Estados Unidos, lo que significa que las compañías que trabajan con ella no violan el embargo comercial que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde hace 52 años.
La llegada de Scarabeo 9 enfureció a los ambientalistas y funcionarios de la industria turística que dijeron estar sumamente preocupados del enorme daño que un derrame masivo de petróleo podría causarle a la ecología y la economía de la zona. De igual modo, irritó a los críticos de Cuba, a quienes preocupa que un gran yacimiento petrolífero pueda convertir a la isla comunista en un importante exportador de energía.
No solamente Repsol no encontró suficiente petróleo como para continuar los $100 millones en operaciones que estaba gastando, sino que la compañía también permitió que inspectores estadounidense abordaran la plataforma cuando hizo escala en Trinidad y Tobago, antes de entrar en aguas cubanas.
Repsol también condujo ejercicios conjuntos con representantes estadounidenses en Trinidad y Tobago acerca de cómo coordinar esfuerzos y poner en práctica un plan de contención en caso de un derrame petrolero, dijo Jorge Piñón, un investigador del Centro internacional de energía y políticas de medio ambiente de la Universidad de Texas.
En la actualidad, la compañía malasia Petronas utiliza la plataforma en sociedad con la firma rusa Gazprom. El alquiler deberá concluir a fines del presente mes, según informó la Associated Press.
Sin embargo, la próxima companía que planea emplear la Scarabeo 9 es Petróleos de Venezuela (PDVSA), empresa propiedad del estado. Como es sabido, el gobierno de Hugo Chávez, tiene una relación hostil con Estados Unidos.
Piñón dijo que Estados Unidos no recibirá la misma cooperación por parte de PDVSA como la que obtuvo de Repsol. Petronas es también una empresa estatal.
Piñón puso en duda que miembros de la Guardia Costera estadounidense y otras agencias federales tengan las líneas de comunicación que tenían con representantes de la empresa española y cuestionó la existencia misma de planes de contingencia conjuntos con Petronas o que sea hechos en un futuro con PDVSA.
Cuba cree que sus aguas costeras en el Estrecho de la Florida y el Golfo de México contienen hasta 20,000 millones de barriles de petróleo. La U.S. Geological Survey estima que la cifra es mucha más conservadora: cinco mil millones de barriles.
Las perforaciones petroleras en el área del Golfo de México están consideradas como particularmente riesgosas por los expertos debido a que el crudo se encuentra a más de 6,000 pies por debajo del fondo del mar. El derrame del pozo Deepwater Horizon de la compañía British Petroleum, ocurrido en el 2010 y considerado como el peor de la historia de los Estados Unidos, ocurrió a 5,00 pies de profundidad.
Entretanto, se espera que otra compañía rusa, Zarubezhneft, comience a perforar en busca de petróleo en la costa noreste de Cuba a unos 1,200 pies de agua cerca de la frontera maritima con las Bahamas. Esta operación está fijada para iniciar sus trabajos en noviembre con una plataforma noruega-chipriota llamada Songa Mercur.





























Mi Yahoo