La economía del sur de la Florida recibió su amenaza más reciente el viernes cuando un reporte nacional de empleos provocó temores de una segunda recesión. Pero, ansiedad aparte, la recuperación de la región luce mucho mejor que un año atrás.
La vivienda parece haber dado un vuelco, con bienes inmobiliarios depreciados dando paso a un aumento en el valor de la vivienda. Tras dos años de un modesto crecimiento de los empleos, las listas del desempleo se va encogiendo. La caída de los precios de la gasolina ha hecho que los consumidores se sientan un poco más confiados que un año atrás, mientras que el capital extranjero continúa impulsando el comercio y el turismo.
Las cifras relativamente fuertes brindan otro recordatorio de lo diferente que se ve la economía del 2012 en comparación con los días sombríos del 2008 y el 2009. La profunda caída ha hecho que la recuperación del sur de la Florida sea más dramática.
La recesión golpeó a Miami-Dade con mucha más fuerza que al resto de los Estados Unidos, señaló el economista de IHS Global Insights Karl Kuykendall. Esperábamos que la recuperación fuera también más fuerte. Hasta el momento, ha sido así.
Hace un año, The Miami Herald hizo una boleta de evaluación de la recuperación, asignando calificaciones a cinco barómetros económicos clave. Basamos dichas calificaciones en lo que habían cambiado las condiciones con respecto a 12 meses atrás. Hemos repetido el ejercicio esta semana, y la recuperación recibió mejores calificaciones.
Al empezar el verano del 2011, el mercado laboral del sur de la Florida recibió una D+, debido al crecimiento de las listas de desempleados. Desde entonces, el desempleo ha bajado del 10.7 por ciento al 8.7 por ciento, ayudando a mejorar la calificación a una B. El nivel de gastos también subió de una D a una B, gracias a una subida continua de las ventas gravables, la baja del precio de la gasolina y el aumento de la confianza del consumidor.
La mejora no refleja el estado relativamente desastroso de la economía surfloridana: el precio de la vivienda a niveles no vistos desde el 2002, el desempleo en su punto más alto en casi 30 años, y el nivel de gastos a un año de distancia aún de eliminar el terreno perdido en los últimos seis años.
Pero la mejoría sí muestra lo que está en juego mientras los residentes y los negocios del sur de la Florida estudian sus próximas jugadas en un momento en que la incertidumbre es cada vez mayor.
En enero, vimos un poco más de actividad, dijo Victoria Villalba, presidenta de la firma de empleo Victoria & Associates, que coloca a trabajadores temporeros con los patronos. Pero en abril la cosa volvió a ponerse muerta. Abril, mayo y junio han estado muertas a nivel de asustarse.
El reporte de empleos del viernes señala un período de tres meses en el cual los economistas pasaron del optimismo de que la recuperación alcanzaría la velocidad de escape en el 2012 a temores de que una recaída en la recesión era al menos una posibilidad. La agencia federal de empleo reportó que la economía sólo creó 80,000 empleos en junio, algo menos de lo que analistas habían predicho. El desempleo se mantuvo estancado en el 8.2 por ciento, en comparación con la tasa del 9.1 por ciento reportada en junio del 2011.





























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