En 1992, Billy Cypress viajó desde Miami a Washington DC para testimoniar sobre el salvador de la Tribu Miccosukee.
El juego de azar puso de nuevo a nuestra gente a trabajar, declaró Cypress, el presidente de la tribu de 600 miembros, a un panel de senadores federales. Ha sustituido a los fondos federales y a los beneficios de desempleo como la solución para nuestros problemas económicos.
Durante las próximas décadas, la empresa de juego de azar siempre en crecimiento de la tribu en la frontera con los Everglades generaría millones para cada uno de los Miccosukee. Pero la bonanza financiera también se revertiría contra Cypress, un líder dinámico que llevó a la desafiante tribu de West Miami, y a él mismo, al mundo moderno.
La semana pasada, su propia gente se volvió en su contra en una demanda una vez inimaginable: Cypress está acusado de robar $26 millones de la Tribu de Indios Miccosukee y gastar el dinero como un adicto en juegos de azar, viajes, tiendas, joyas, propiedades y autos de lujo.
Entre las cosas que llamaron la atención citadas en la demanda: entre el 2006 y el 2009, Cypress hizo un total de $11.5 millones de retiros de ATM en casinos en todo el país, sacando el dinero de la cuenta de inversiones de la tribu con Morgan Stanley Smith Barney. En marzo del 2009, en el momento más intenso de la recesión en el país, Cypress retiró un total de $1.43 millones de la cuenta la mayoría en transacciones de $10,300 cada una en el MGM Grand en Las Vegas, de acuerdo con la demanda. También hizo retiros similares de ATM en The Mirage en Las Vegas, el Beau Rivage en Biloxi y el Seminole Hard Rock Hotel & Casino en Hollywood, un competidor directo de los miccosukees.
La demanda de asociación delictuosa, presentada la semana pasada en una corte federal de Miami, describe a Cypress como un ladrón en serie que recibía protección de un círculo de profesionales excesivamente pagados, incluyendo dos fiscales federales, dos ex directivos financieros de los Miccosukees y la oficina en Miami de la firma de correduría Morgan Stanley. Leales a Cypress, ellos nunca alertaron a otros miembros del juicio sobre su enorme timo de fraude y robo.
Los acusados asociados unos con otros con el propósito común de defraudar a la Tribu Miccosukee y los miccosukkes individuales por medio de proteger en secreto la conversión ilegal y la malversación por parte de Cypress y otros de los fondos de la tribu, afirmó la demanda de 78 páginas, que llamó a la supuesta conspiración una empresa criminal.
Cypress, de 61 años, no pudo ser contactado para que hiciera comentarios.
Sus abogados personales, Guy Lewis, un ex fiscal federal en Miami; y el asociado de éste Michael Tein, también un ex fiscal federal, ambos mencionados como abogados defensores en la demanda de la tribu, no devolvieron las llamadas o los correos electrónicos que pedían comentarios sobre su cliente.
De acuerdo con la demanda, se pagó a su firma más de $10 millones por trabajo legal al representar a la tribu sobre asuntos de impuestos provenientes de una distribución no informada de beneficios del juego de azar a los miembros, así como a miembros individuales como Cypress por sus problemas con los impuestos personales y por un DUI. Lewis y Tein, quienes también enfrentan las consecuencias de un juicio de $3.2 millones contra dos otros clientes de la tribu encontrados responsables en un caso de un accidente letal, han sido demandados por separado por los miccosukees por mala praxis legal.






























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