Londres quedará virtualmente blindada durante los Juegos Olímpicos del 2012, que comienzan el próximo 27 de julio, con draconianas medidas de seguridad valuadas en más de 1,000 millones de libras esterlinas (1,600 millones de dólares), que buscarán evitar a toda costa atentados terroristas contra la red de transporte, similares a los que azotaron a la capital en julio del 2005, como también ataques cibernéticos a gran escala o fusilamientos como el ocurrido el mes pasado en una escuela judía de Francia.
Los planes de seguridad, que verán además el mayor despliegue de fuerzas militares y de seguridad desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), quedaron a cargo de Scotland Yard, que recibirá la asistencia de los servicios de Inteligencia británicos MI5 y GCHQ, cuyo presupuesto se triplicó desde que hace cuatro años un grupo de atacantes suicidas detonó sus bombas caseras en vagones del metro y en un autobús de la ciudad, provocando la muerte de 52 personas.
Aunque el relevo de la antorcha olímpica comenzará recién en mayo, a más de dos meses del inicio de los Juegos, las fuerzas de seguridad y policiales se han preparado para un potencial número de amenazas durante el recorrido que incluirá ciudades de Irlanda del Norte, la República de Irlanda y partes del Reino Unido.
Para los terroristas, las Olimpíadas presentan una oportunidad única porque saben que recibirán toda la atención mundial, declaró Norman Benotman, uno de los principales expertos del país en políticas antiterroristas e investigador de la influyente Quilliam Foundation.
No importa realmente si matan a siete o a 70 personas. Lo que buscarán es lograr el mayor impacto mediático, agregó.
Aunque la Policía Metropolitana ha indicado que por el momento no existe evidencia concreta que sugiera una amenaza directa a los Juegos Olímpicos, ni a los miles de espectadores o 17,000 atletas, las agencias de seguridad han pasado años elaborando planes para blindar a la capital.
Gran Bretaña ya es considerada como un país Gran Hermano, al contar en sus calles con el mayor número de cámaras de seguridad de circuito cerrado (CCTV) que cualquier otra nación del mundo.
Para los Juegos, se agregarán incluso más cámaras a las ya existentes 4.3 millones, y algunas de ellas serán utilizadas en conjunto con tecnología de reconocimiento facial y bases de datos, para identificar en cuestión de segundos las patentes de vehículos con sus conductores.
Las sedes olímpicas también fueron diseñadas teniéndose en cuenta la seguridad como prioridad, incluidos vidrios antibalas, estructuras creadas para soportar explosiones de bombas y salidas con curvas ideadas especialmente para hacer más complicado el escape de un potencial atacante.
Londres también contará con una nueva generación de escáneres, tarjetas biométricas de identificación, centros de operaciones policiales y puestos de control.
Los Juegos verán además el mayor despliegue de fuerzas militares y de seguridad desde la Segunda Guerra Mundial, con más de 13,500 soldados en la capital británica, incluso más de los que fueron enviados a combatir en Afganistán.




























Mi Yahoo