Dos días después de amanecer ensangrentado frente al Hospital Jackson Memorial, René Betancourt aún no ha podido explicar los detalles del brutal ataque ocurrido en las horas de la madrugada del sábado.
Lo único que el joven de 22 años ha podido recordar es que varios hombres, entre tres y cinco, lo golpearon. Por ahora, las autoridades han clasificado al ataque como un robo mientras determinan dónde, a qué hora y cómo ocurrió el incidente. Cuando fue encontrado, Betancourt carecía de su billetera con $20, una tarjeta de débito y su licencia, según su familia.
El lunes, el joven se recuperaba en el hospital de incontables heridas a la cabeza, dijo su padre, del mismo nombre.
Le pegaron con un objeto pesado sobre la cabeza y lo trataron de matar, dijo René Betancourt padre, un cubanoamericano, afuera del Centro de Trauma Ryder.
Hace apenas dos meses que su hijo volvió a Miami tras vivir por varios años fuera del país. Tras graduarse de Westwood Christian School, en Kendale Lakes, Betancourt se mudó a la China para aprender mandarín. Betancourt padre es un empresario y contratista con negocios en ese país. Su madrastra, Rosie, de Venezuela, tiene una empresa de materiales.
El joven estudió en la China por cuatro años. Luego viajó por España y Marruecos por seis meses para mejorar su español. A finales de abril, volvió a la casa de sus padres en Kendall para conocer al bebé de su hermana mayor, Daniela, y decidir dónde continuar sus estudios.
La noche del viernes, Betancourt salió de la casa alrededor de las 10 p.m. en el Fiat blanco de su hermana. Buscaba a un grupo de jóvenes que hacen trucos con patinetas en el downtown de Miami que había visto en unos videos en YouTube.
Quería ver si los conseguía, dijo su hermana mayor, Daniela.
Betancourt se estacionó frente al Parque Bayside, entre las avenidas 2 y 3 del noreste. Un recibo indica que pagó una hora de estacionamiento a las 11 p.m.
Lo que ocurrió desde ese momento es un misterio. Empezando a la 1:56 a.m., Betancourt hizo una serie de llamadas a su hermana menor, Andrea, quien estaba dormida y no escuchó el teléfono. Me llamó cinco veces, dijo la joven de 17 años.
La última llamada fue a las 2:36 a.m., dijo Andrea, revisando su celular. No le dejó un mensaje.
A las 2:57 a.m., Betancourt llamó a Sebastian Guerra, un antiguo amigo, y le dejó un mensaje desesperado: Seb, necesito tu ayuda.
Guerra tampoco escuchó la llamada. Sin embargo, alrededor de las 9 a.m., tras escuchar el mensaje, fue a la casa de Betacourt para compartir el mensaje desesperado. Entonces, la familia acudió a la policía para reportarlo como desaparecido.
Sin embargo, cuando le llamaron a Betancourt, el joven contestó su el celular y dijo que estaba bien. Dijo a su padre por teléfono que había dormido en la casa de su tía.
Creo que no nos quería preocupar, opinó Betancourt, padre.
Finalmente, el joven confesó a su madre que necesitaba su ayuda y que estaba estacionado frente al Hospital Jackson Memorial. Finalmente, poco después de las 11 a.m., sus padres lo encontraron tirado en el asiento trasero del Fiat en un estacionamiento en la esquina de la 14 calle y la 12 avenida del noroeste.
Nunca se va a olvidar cómo tenía la cara, dijo su padre. Estaba totalmente destruida.
Los médicos de Ryder informaron que Betancourt sufrió varias fracturas del cráneo al igual que daños severos en la cara, particularmente alrededor de sus ojos. Tiene la nariz rota, perdió varios dientes, un ojo resultó dañado y el frente y un lado de la cabeza fue impactado por lo que, según los médicos, podría ser un objeto pesado.
Los neurocirujanos debieron colocar una placa de titanio en el cráneo y pudieron detener la hemorragia interna.
El sábado, Betancourt habló con detectives del Departamento de Policía de Miami y dijo que entre tres y cinco afroamericanos lo golpearon. No supo dar mayores detalles y tampoco explicó cómo terminó frente al hospital.
El lunes estaba en condición seria pero estable.
Kenia Reyes, vocera de la policía, dijo que los detectives están averiguando si había cámaras de seguridad en el área cercana a Bayside donde Betancourt estacionó el Fiat. Por ahora, no hay sospechosos.
Todo luce como un robo, dijo Reyes. Pero todavía no sabemos. Necesitamos que la gente llame a las autoridades si saben algo.
Para reportar información, llame a Crime Stoppers del Condado Miami-Dade al 305-471-TIPS.






























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