Sin prisa, pero sin pausa ha comenzado a preparar el equipo de Miami la próxima temporada de la NBA.
A pesar de que todavía se oyen los ecos de la victoria del Heat en el AmericanAirlines Arena su presidente Pat Riley no ha dejado de trabajar y teléfono en mano sigue buscando todos ingredientes necesarios para cocinar una nueva victoria.
Al tiempo que sus mejores jugadores, de modo individual, se recuperan de una campaña frenética para así estar listos para octubre cuando se inicie la pretemporada.
Entre ellos destaca Dwyane Wade, quien este lunes fue sometido a una intervención quirúrgica en su rodilla izquierda, la misma que fue operada en el 2007, para terminar con las molestias que sufrió principalmente al final de la pasada temporada.
Wade tuvo que recibir tratamiento durante varios encuentros con drenajes en su maltrecha rodilla para eliminar el exceso de líquido que le producía la inflamación. Ahora los médicos esperan que después de limpiar la articulación hayan eliminado las causas de sus problemas y pueda regresar saludable.
Todo indica que el escolta de Miami estará cerca de dos meses de reposo y que no tendrá problemas para presentarse a tiempo a los campos de entrenamiento.
En cambio sí se perderá los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde el equipo de Estados Unidos defenderá la medalla de oro conquistada en Pekín 2008. En esas justas, Wade fue el mejor anotador con un promedio de 16 puntos.
Tampoco estará su compañero de equipo Chris Bosh, otro integrante del quinteto de EEUU en Pekín, quien prefirió descansar para recuperarse por completo de la lesión abdominal sufrida en los playoffs y estar restablecido para defender su corona.
El que sí estará es el otro integrante de los Tres Grandes, LeBron James, quien ha preferido disfrutar de la olimpiada haciendo lo que más le gusta: jugar al básquetbol.
Mientras Riley, después de reclutar al francotirador Ray Allen, contactaba el domingo con el veterano delantero de 32 años Rashard Lewis para tratar de incorporarlo al equipo.
Lewis además de ser un buen tirador, con un gran disparo de tres puntos, le aportaría tamaño al Heat con sus 6.10 y su experiencia en los momentos clave.
Según una fuente las conversaciones entre ambas partes resultaron muy buenas y dentro de muy poco podría aceptar un contrato de veterano, toda vez que los Hornets de Nueva Orleans tendrán que pagar su ficha después de haberlo dejado en libertad.
De ser así el Heat incorporaría otro jugador con un peso específico significativo para poder competir contra otras franquicias que ávidas de títulos se han reforzado hasta los dientes.




























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