A pesar de varias semanas de alboroto, la propuesta para renegociar el contrato entre la Ciudad de Miami y Jungle Island no será presentada como referendo en las elecciones de noviembre.
Ahora los dueños del parque zoológico están buscando cómo hacer un pago de $2 millones al gobierno federal en agosto a fin de reanudar negociaciones con la Ciudad.
Anteriormente habían dicho que no podían pagar la deuda si la Ciudad rehusaba extender su contrato de alquiler por 50 años y entregarle el control sobre otros 13 acres de Watson Island para construir un hotel, tiendas y restaurantes financiados por inversionistas.
La Comisión de Miami iba a discutir el tema este jueves durante su penúltima reunión antes del receso de verano. La Comisión necesitaría aprobar un nuevo contrato este mes para llevar la polémica propuesta a los votantes durante las elecciones de noviembre.
“Durante la última conversación, acordamos que ellos van hacer su pago de $2 millones para continuar las negociaciones, pero que necesitaban entender que el tema no estaría en la agenda de este jueves, y que no habrá un referendo público en noviembre”, dijo el alcalde Tomás Regalado.
Bern Levine, uno de los socios de Jungle Island, confirmó el miércoles que el proyecto está en compás de espera. Dijo que actualmente busca cómo hacer el pago de agosto al Departamento de Viviendas y Desarrollo Urbano (HUD).
No quiso comentar más sobre el tema.
En una declaración oficial, los propietarios del parque dijeron que están reconsiderando sus opciones.
“Planeamos continuar cumpliendo con nuestras obligaciones y seguiremos siendo uno de los íconos de la Ciudad de Miami y el Condado Miami Dade”, dijeron.
En febrero, los dueños del parque informaron a la Ciudad que no tenían fondos para cumplir con su contrato actual y pagar el préstamo. En junio, presentaron una propuesta para extender y renegociar el contrato de alquiler en Watson Island a fin de atraer a nuevos inversionistas, que pagarían los $15.6 millones restantes del préstamo federal más el interés.
Estos inversionistas luego construirían en el terreno municipal un hotel y otros negocios, cuyas ganancias anuales serían compartidas con la Ciudad y el Condado a fin de pagar otros $26 millones en antiguas deudas.
Si la Ciudad no aceptaba las condiciones, entonces la deuda con HUD recaería sobre la Ciudad, que es el garante del 80 por ciento del préstamo, y el Condado, que ha garantizado el 20 por ciento restante.
Por ahora, Jungle Island concretará sus planes con los inversionistas y otros grupos que podrían ser afectados por el nuevo desarrollo de Watson Island, dijo Brian May, un cabildero que representa al parque en las negociaciones.
“Es importante que creemos un plan con el cual todos pueden estar de acuerdo y no apurarnos en hacerlo”, dijo May. “Necesitamos saber exactamente cuál es el plan, cómo va a lucir, su tamaño, las atracciones, y si el Yacht Club va formar parte del diseño. Estas son cosas que todo mundo quiere saber”.






























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