En el artículo El regreso de los dinosaurios [Perspectiva, 10 de julio], Jorge Ramos se pregunta por qué el candidato Andrés Manuel López Obrador firmó el pacto de civilidad, y después está impugnando las elecciones.
López Obrador firmó porque pensó que iba a ganar. Como perdió, ahora protesta, lo mismo que hizo en las elecciones anteriores.
Honestamente, ¿cuántos millones de tarjetas de supermercado pudo regalar Peña Nieto para ganar las elecciones con tres millones de diferencia sobre el izquierdista López Obrador?
Me imagino que todavía hay filas kilométricas ante los supermercados donde se podía comprar con las tarjetas de Peña Nieto.
Aun repartiendo millones de tarjetas para comprar en el supermercado, las votaciones eran secretas y cada uno pudo votar por quien deseaba.
Jorge Ramos dice que López Obrador “tiene todo su derecho a quejarse y a hablar por millones que piensan como él”. Pero muchos millones más no piensan como él. Así es la democracia.
José Weiss
Bal Harbour





























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