Al menos para algunos miembros de la junta directiva del Sindicato de Maestros de Broward (BTU), fue una píldora dura de tragar.
Cuando el ex presidente de BTU Pat Santeramo renunció en diciembre una dimisión provocada por una pesquisa criminal pendiente sobre sus irregularidades de gastos el veterano jefe sindical exigía que le pagaran su tiempo acumulado de vacaciones y enfermedad. El pago final pasaba de los $174,000, y se calculó en base a un memorándum de hacía 11 años desenterrado por el propio Santeramo.
Varios miembros de la junta sospecharon que el memo era falso, ya que la firma e incluso el tipo de letra del documento no parecían correctos.
Pero los miembros de la junta ya no tenían control del asunto. El descontrol financiero de BTU había provocado que su organización madre asumiera el control del sindicato, y esa organización estaba dispuesta a entregar un cheque a Santeramo.
Cuando ellos tomaron la decisión de pagarle, yo dije: ¿Tenemos que hacer eso en este mismo momento? , dijo la ex miembro de la junta ejecutiva de BTU Jeanne Albertus.
La Federación Americana de Maestros decidió que sí. En una carta a los miembros del sindicato, el recién designado administrador de la organización madre, John Tarka, escribió que a Santeramo claramente se le debía ese dinero. Pero Tarka escribió que el pago sería menos de los casi $231,000 que Santeramo había pedido inicialmente, ya que se había establecido que a Santeramo se le había pagado en exceso $56,419 durante sus 10 años en el cargo.
De modo que el cheque se hizo por $174,538.70.
Cumplir nuestros compromisos es más que una obligación legal, escribió Tarka. Es una proclama de nuestro carácter y un valor fundamental que enseñamos a nuestros hijos.
El martes, la fiscalía acusó a Santeramo de toda una variedad de crímenes, desde sobornos en contratos de mantenimiento hasta contribuciones ilegales de campaña. Santeramo, a través de su abogado, ha negado haber cometido delito alguno.
Incluida en la orden de arresto había un cargo de robo de mayor cuantía por el documento falsificado entregado por el señor Santeramo en relación con su tiempo de vacaciones y enfermedad. La policía dijo que Santeramo usó el memo falso para recibir $121,848 más de lo que se le debería haber pagado.
Si se halla culpable a Santeramo, las autoridades tratarán de recuperar los aproximadamente $300,000 en total de cuyo robo al sindicato se le acusa.
La ex miembro de la junta sindical Leslie Janin-Starr quien lo mismo que Albertus optó por no postularse a reelección y abandonó su puesto el mes pasado dijo que algunos miembros de la junta tenían profundas reservas en cuanto a entregar un cheque a Santeramo. No solamente existían dudas de que el memo de Santeramo fuera real, sino que todavía había miles de dólares en cargos del sindicato que Santeramo no había explicado o justificado plenamente.
Nosotros nos mantuvimos diciendo que él no merecía un centavo, dijo Janin-Starr. En cuanto al memo, dijo: Un miembro gritaba: ¡Miren la diferencia en el tipo de letra!






























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