BROWNSVILLE -- Poco después de que su hija fuese asesinada a tiros por su ex amante, Hermila García recuerda haber escuchado estas palabras reconfortantes: Represento al estado. A la ley. Voy a representarla y a defender a su hija.
La oficina del fiscal de distrito del condado Cameron Armando Villalobos consiguió que Amit Livingston fuese hallado culpable y condenado a 23 años de cárcel, pero fiscales federales dicen que paralelamente allanó el camino para que Livingston se escapase a cambio de una buena suma de dinero. Cinco años después, el asesino sigue suelto.
Y una docena de personas, la mitad de ellas abogados, han sido encausadas como parte de una investigación federal de lo que muchos describen como el peor caso de corrupción judicial que han visto.
Además de Villalobos, otras dos personas estuvieron presentes el día que Livingston quedó en libertad: Abel Limas, el juez que presidió juicio, y Eduardo Lucio, abogado que representó a los hijos de la víctima en una demanda civil.
No sé qué es más fuerte, si el dolor de perder a mi hija o el coraje que me da la forma en que se burlaron de nosotros, comentó García, una mexicana de 65 años oriunda de Reynosa, que es ciudadana de EEUU.
Los juicios de Lucio y Villalobos están programados para agosto. Limas ya fue juzgado y hallado culpable, y espera ser sentenciado. Los fiscales de su caso delinearon los sobornos que se pagaban a cambio de fallos favorables, que convirtieron el tribunal en una empresa delictiva que generó al menos $257,000.
Hubo una cascada de casos de corrupción que implicaron a un ex legislador estatal, un ex investigador de la procuraduría y, más recientemente, a Villalobos. Los investigadores federales interceptaron el teléfono de Limas y escucharon unas 40,000 llamadas, algunas de las cuales ofrecen detalles escabrosos de cómo se manejaba la justicia a puertas cerradas y de cómo las amistades entre abogados y los sobornos a veces inclinaban la balanza en los procesos.
Es algo que fue tomando forma paulatinamente desde que surgió el primer caso, manifestó Anthony Knopp, profesor emérito de la Universidad de Texas-Brownsville. La gente se horroriza cada vez más con cada nueva acusación y cada revelación. Parece algo muy difundido en la comunidad legal.
El abogado de Villalobos Joel Androphy desistió de responder preguntas antes del juicio, pautado para el 30 de agosto, y se limitó a decir que alguien no entendió bien algunas cosas. Lucio también se abstuvo de hacer comentarios cuando asistió a una reciente vista judicial en la que Villalobos y él vieron como Limas declaraba en contra de otro abogado.
Muchos observadores estiman que el de Livingston es el caso más escandaloso de todos. Los fiscales federales dicen que Villalobos conspiró con Limas y Lucio, un viejo amigo y ex socio en una firma de abogados, para sacarle provecho económico al sistema.
Los fiscales federales dijeron que para que su plan funcionase, debían contar con la complicidad de figuras clave del juicio penal de Livingston .






























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