MEXICO -- La izquierda se prepara para pedir la invalidez de la elección presidencial en la que resultó ganador el Partido Revolucionario Institucional por considerar que los comicios no fueron limpios ni equitativos.
Ricardo Monreal, coordinador de campaña del izquierdista Andrés Manuel López Obrador, dijo que en la impugnación a los resultados electorales que tenían previsto interponer el jueves argumentan entre otras cosas que el PRI superó los límites de gasto permitidos por la ley y que estuvo detrás de la compra de votos lo que a su juicio no habría permitido realizar elecciones libres.
“Se violaron los principios de certeza, de imparcialidad, de equidad, de objetividad y de profesionalismo”, señaló Monreal, citado el jueves por el diario El Universal.
A diferencia del 2006, cuando al quedar en segundo lugar de la votación se lanzó a las calles y tan sólo en la Ciudad de México bloqueó por seis semanas una importante vialidad, hoy analistas ven a una izquierda más madura que preferirá mantener su oposición en los canales institucionales en lugar de las plazas públicas.
Para René Torres Ruiz, de la Universidad Iberoamericana, el que la izquierda haya anunciado que recurrirá a los instrumentos constitucionales para impugnar, “nos están mandando un mensaje de que se apegarán a la legalidad”.
“Creo que la izquierda reconoce que esa posición extrema a la que llegaron en el 2006 no les hizo mucho bien frente a los ojos de los electores”, dijo Torres.
México elige al presidente cada seis años y está prohibida la reelección.
“Creo que habrá un PRD diferente después de las elecciones y ese PRD más bien estará apuntándole al 2018”, dijo Virgilio Bravo, profesor del Tecnológico de Monterrey, para quien hay algunas figuras dentro del mayor partido de izquierda menos proclives a promover manifestaciones, como el alcalde capitalino Marcelo Ebrard.
López Obrador fue postulado a la presidencia por su Partido de la Revolución Democrática (PRD), en alianza con otros dos partidos minoritarios de izquierda: el Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano.
Para Bravo, es posible incluso que el propio López Obrador asuma una actitud menos beligerante a la que asumió en el 2006 cuando no sólo desconoció el triunfo entonces del conservador Partido Acción Nacional (PAN), sino que se autoproclamó “presidente legítimo”.
“Hoy pudiéramos ver a un López Obrador mucho más maduro, mucho menos belicoso que en el 2006; más institucional, porque finalmente habrá madurado algo en el camino”, dijo.
Y aunque el tribunal confirme el triunfo del PRI, la izquierda se encamina a tener una importante presencia en el Congreso.
De manera individual, el PRD sería la tercera fuerza en la Cámara de Diputados, pero con sus aliados del PT y Movimiento Ciudadano, la izquierda se ubicará en la segunda posición por encima del conservador PAN.
El PRI, según la votación, regresará al poder tras 12 años de su primer derrota en la presidencia luego de siete décadas.
El PRI fue derrotado por primera vez en el 2000 por el PAN, que ha gobernado por dos periodos continuos.





























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