TALLAHASSEE -- Un abogado de una ex asistente de la vicegobernadora Jennifer Carroll defendió el jueves la credibilidad de su clienta, diciendo que la oficina del gobernador conocía algunas de las explosivas alegaciones desde el pasado noviembre, incluyendo una supuesta “escapada sexual” entre Carroll y una empleada en su oficina.
“Consideramos que ella es una persona creíble y que se comporta como alguien que no hace alegaciones infundadas”, dijo Steven Andrews, abogado de Tallahassee que representa a Carletha Cole. “Todo lo que ella nos ha dicho se ha corroborado por sí mismo a partir de los archivos públicos”.
El jueves, Lane Wright, portavoz de la oficina del gobernador, calificó las alegaciones de “indignantes”.
Cole, de 49 años, fue arrestada el pasado octubre por grabar en secreto a su colega John Konkus, jefe de despacho de Carroll’, mientras hablaba sobre los dramas internos. De ser hallada culpable del delito de mayor cuantía de tercer grado, ella podría ser condenada a hasta cinco años de cárcel.
En la Florida, es ilegal grabar una conversación privada sin previo consentimiento. Cole niega haber hecho esas grabaciones.
El caso por lo criminal se puso candente este mes cuando Cole, en documentos judiciales, acusó a Carroll de sexo, mentiras y hacer grabaciones de audio ilegales en su oficina en el Capitolio estatal.
Las salaces alegaciones produjeron una batalla de relaciones públicas, en las que Cole era retratada o bien como una denunciante interna inocente y víctima de ataques o como una ex empleada llena de rencor y con ánimo de venganza.
Algo que apoya la credibilidad de Cole es una prueba de detector de mentiras que ella hizo sobre su alegación de que había sorprendido a Carroll y una empleada en lo que parecía un acto sexual en la oficina de Carroll. La prueba de detector de mentiras le fue hecha en octubre a Cole, poco después de su arresto de Cole, por Timothy Robinson, quien se retiró como jefe de pruebas de detector de mentiras del Departamento de Policía de la Florida (FDLE) y trabaja ahora por su cuenta.
“Yo recuerdo cuando le hice esas preguntas”, dijo él a The Herald/Times el jueves. “No vi señal alguna de engaño y me pareció muy creíble. Esa fue mi decisión y la ratifico”.
Carroll, veterana de la Marina de Guerra casada y con tres hijos, dijo a The Associated Press a principios de esta semana que las alegaciones eran “completamente falsas y absurdas”.
Cole fue despedida en septiembre del 2011 por quejarse de la oficina al Florida Times-Union, el periódico de Jacksonville, ciudad en que reside Carroll.
En ese momento, ella dijo al periódico que la oficina de Carroll adolecía de peleas internas y ataques personales. Pocas semanas después de su despido, Cole empezó una campaña contra su ex jefa, alegando la existencia de mala conducta generalizada en la oficina de Carroll.
En una andanada de comunicados de prensa, correos electrónicos, documentos judiciales, mensajes de Twitter y una petición en Internet, Cole ha hecho varias alegaciones contra su ex jefa. Su objetivo, ha dicho, es ver a Carroll destituida.
La oficina del gobernador ha combatido las acusaciones.





























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