Washington -- La Marina de Guerra de Estados Unidos está llevando rápidamente pequeños sumergibles no tripulados al Golfo Pérsico para ayudar a encontrar y destruir minas marítimas, como parte de un despliegue de fuerzas estadounidenses encaminado a impedir que Irán cierre el estratégico Estrecho de Ormuz en caso de una crisis, indicaron funcionarios estadounidenses.
De sólo 88 libras y cuatro pies de largo, los sumergibles no tripulados y guiados a control remoto llevan una cámara de televisión, un sonar y una carga de explosivos para una misión kamikaze: cuando detecta una mina, el aparato submarino se destruye así mismo para eliminar la mina.
La Marina de Guerra compró en febrero docenas del poco conocido aparato de fabricación alemana, conocido como el SeaFox, después de una solicitud urgente del general de la Marina James Mattis, el principal comandante de EEUU en el Oriente Medio, para incrementar la capacidad de eliminar minas en la región, dijeron funcionarios. Los primeros aparatos no tripulados comenzaron a llegar en semanas recientes, cuando pareció que se estancó la más reciente ronda de negociaciones sobre el polémico programa de desarrollo nuclear de Irán. Las renovadas conversaciones diplomáticas entre Irán y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, más Alemania, han fallado en lograr un avance o reducir las tensiones.
Algunos funcionarios de EEUU están preocupados de que Irán pueda responder a un endurecimiento de las sanciones occidentales contra sus sectores bancario y de energía, incluyendo un embargo petrolero de la Unión Europea, al lanzar o patrocinar ataques contra los vulnerables tanqueros o plataformas petroleras en el crucial estrecho o sus cercanías.
Algunos funcionarios en Teherán han amenazado con cerrar la vía marítima entre Irán y Omán un cuello de botella por el que pasa una quinta parte del petróleo que se comercia mundialmente con el uso de minas marítimas, lanchas rápidas y baterías costeras de misiles. Los estrategas del Pentágono se han tomado en serio la amenaza, aunque los analistas dudan que Irán se arriesgue a provocar un conflicto directo con Estados Unidos.
La reapertura del estrecho podría llevar de cinco a 10 días a la Marina y a sus aliados, dijeron funcionarios. Pero los expertos comentaron que incluso una interrupción temporal del tráfico de un tanquero podría causar que los precios globales del petróleo subieran, con consecuencias imprevisibles.
Junto con los nuevos sumergibles, el Pentágono añadió recientemente cuatro naves barreminas, llevando el total en el área a ocho, y cuatro helicópteros barreminas MH-53. Estos reforzaron una creciente fuerza naval, aérea y terrestre de EEUU encaminada a responder a Irán y a tranquilizar a Israel, en un ambiente incierto.
La administración Obama envió previamente dos portaaviones y un escuadrón de cazas F-22 a la región y mantiene dos brigadas del Ejército en Kuwait. El Pentágono ha reconocido esos despliegues, pero no ha dado a conocer públicamente que haya enviado sumergibles no tripulados, aparentemente para no alertar a Irán.




























Mi Yahoo