Cartas

El dinero y la felicidad

 
 

 
 
Mullen / MCT

La felicidad no depende del dinero sino de la esperanza y de ofrecerse a los demás, entre otros factores, podría ser la conclusión de un reciente estudio realizado en más de veinte países, en el cual se demostró que el dinero no hace la felicidad y que la crisis actual solo estaba afectando negativamente a españoles e italianos. El psicólogo Carmelo Vázquez ha profundizado en esta encuesta y viene a confirmar que no es más feliz el que más tiene ya que conseguir este estado de ánimo depende en un 40 por ciento de uno mismo, mientras que el dinero, y otros bienes materiales, no aportan más del 10 por ciento. Lo que resta, señala, es producto mayoritariamente de los genes, el sistema nervioso e, incluso, la educación. En cualquier caso no hay que perder la esperanza, ya que aunque es innata, la felicidad se puede aprender, “aunque con limitaciones ya que hay un límite probablemente fijado por los genes”.

Disfrutar un café, oler las flores, mirar la luna, la sonrisa de un niño, contribuyen a sentirse uno más feliz, por eso, recordaba Vázquez, “a pesar de las dificultades que haya, no se puede eliminar el capital de emociones positivas que nos acompañan día a día”. “Esto no es nada trivial, es un mecanismo de resistencia enormemente poderoso frente a la adversidad”. La gente más feliz es aquella que, en situaciones de adversidad, es capaz de sufrir, pero también de ser feliz, de combinar emociones positivas y negativas; mientras, por el contrario, la gente más infeliz es aquella que tiene dificultades para tener emociones positivas.

Jesús Domingo

Por e-mail

Más de Cartas

  •  

Un avión de American Ailines despega en el Aeropuerto Internacional de Miami a fines de abril.

    Los puertos miamenses y la clueca de los huevos de oro

    Nadie ignora que la economía del Sur de la Florida descansa mayormente sobre dos columnas: el turismo y el comercio.

  •  

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, hace la señal de la victoria en una concentración política en Buenos Aires, el 8 de mayo.

    ¿Quién tiene la culpa?

    El colmo de la insensatez. Nicolás Maduro culpa a los industriales, en especial a la oposición, del fracaso de las políticas económicas establecidas por el gobierno venezolano.

  • La indiferencia

    La indiferencia es un estado de ánimo en el que las personas no sienten ni simpatía ni antipatía hacia otra persona, sistema político o inclinación religiosa.

El Nuevo Herald

Súmese a la
discusión

el Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y se alamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

el Nuevo Herald utiliza una aplicación de Facebook para su sistema de comentarios. Usted debe ingresar con su cuenta de Facebook para hacer comentarios en nuestro sitio. Si tiene preguntas acerca de cómo hacer comentarios usando su cuenta de Facebook, haga click aqui.

¿Tiene información noticiosa que compartir con nosotros? Haga click aqui para enviarnos su información o inscríbase para participar en la red de Public Insight Network, que le permite convertirse en una fuente de información para el Nuevo Herald y The Miami Herald.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK
  • Videos