El alcalde de Miami-Dade Carlos Giménez propuso el jueves un presupuesto que se mantiene en el mismo camino de reducir los servicios del gobierno, mientras financia programas para la cultura, las personas de la tercera edad y los niños, y protege a los empleados de los despidos.
El presupuesto para el 2012-13 de Giménez reduce la tasa del impuesto a la propiedad del condado en un 2 por ciento, una rebaja que podría beneficiarlo políticamente en su intento de reelección del próximo mes. Giménez hizo campaña hace un año con la promesa de reducir la tasa impositiva, lo que hicieron el otoño pasado él y los comisionados en casi un 12 por ciento.
Y en el punto más controversial, el alcalde se encamina hacia otra probable batalla con los sindicatos al buscar mantener una contribución de un 4 por ciento al servicio de salud de los empleados, pero también separando dinero para cubrir el déficit que resultaría si los comisionados se niegan a imponerlo.
Entre los puntos destacados del presupuesto:
• Restaurar los fondos para el Museo de Ciencias de Miami, el Museo de Arte de Miami, HistoryMiami y el Museo y los Jardines Vizcaya a los niveles del 2006-07;
• Abstenerse de apuntalar el fondo general con millones prestados del Departamento de Agua y Alcantarillado, como se ha hecho en años anteriores, para ahorrar para las anticipadas costosas reparaciones para el anticuado sistema del condado;
• Contratar las dos primeras promociones de agentes de policía en tres años, y reclutar nuevos bomberos según se necesiten para reemplazar a los retirados.
Nuestros volúmenes de llamadas continúan en aumento y hemos estado haciendo más y respondiendo a más llamadas con menos personal durante los pasados tres o cuatro años, declaró Rowan Taylor, presidente del sindicato de bomberos de Miami-Dade, que ha endorsado a Giménez, quien fue jefe de bomberos de Miami. El departamento, incapaz de contratar durante varios años, se encuentra corto entre 50 y 60 bomberos.
El plan de gastos es marcadamente diferente del doloroso presupuesto que impuso Giménez el año pasado, dos semanas después de resultar electo después de la destitución del alcalde Carlos Alvarez. El primer presupuesto de Giménez produjo recortes difíciles y pérdidas de empleos, y se basaba en considerables concesiones de los sindicatos. Al final, los recortes no fueron tan severos como se temió al principio.
La mayoría de los sindicatos llegaron a un estancamiento a la hora de requerir a los empleados que contribuyeran con un 4 por ciento adicional de su salario base hacia los costos del cuidado de la salud, para un total de 9 por ciento.
Esa concesión, aprobada este año por una estrecha mayoría de 7-6 comisionados del Condado, es poco probable que sea aprobada de nuevo. Algunos comisionados cuentan con el apoyo de los sindicatos en sus propias contiendas de reelección; uno de ellos, la comisionada Barbara Jordan, cambió el voto a favor de la concesión, pero dijo que no la respaldaría de nuevo.
Al leer las señales políticas, el presupuesto de Giménez colocó aparte $23 millones para cubrir los costos de eliminar el retorno adicional de un 4 por ciento de los empleados.




























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