Miami -- El artista español José Pimenta reúne desde hoy por primera vez en un galería de Miami una treintena de obras, entre óleos, cajas, libros intervenidos y esculturas, que considera en las antípodas de las creaciones de muchos pintores cubanos del exilio.
La exhibición, que estará abierta hasta el 7 de agosto en la galería Cremata de la Calle Ocho, situada en el corazón de la Pequeña Habana, celebra 20 años de un trabajo en el que Pimenta ha anudado una mirada poética sobre los objetos cotidianos y el rigor del arte conceptual.
En una entrevista con Efe, el artista madrileño, de 44 años, mostró su ilusión por esta exposición que supone su primer desembarco en el mercado estadounidense, donde espera obtener una buena acogida y reacción del público y, además, buenas ventas.
Reconoce que su interés por exponer en Miami proviene de un viaje que realizó en 2011 a esta ciudad y comprobar que no se exhibía nada similar a su obra, lo que avivó su interés por que una galería prestigiosa acogiera sus proyectos y obra.
Su primera impresión al recorrer las galerías de la Calle Ocho fue que la obra expuesta de los pintores cubanos del exilio atendía a un sentido colonial, colorista, muy figurativo y caribeño, un enfoque en las antípodas de sus propuestas.
Precisó que, en ese contexto de pintores cubanos, existen artistas que están innovando y haciendo nuevas propuestas, pero que, en general, se trata de un arte muy figurativo y tradicional.
Pimenta se adscribió, no sin reservas, al ecléctico movimiento posmodernista que supo fusionar lo más comercial y avant garde sin ningún complejo, aunque le carguen las etiquetas y asegure que el tiempo de las vanguardias en que cada dos años había un movimiento distinto ha quedado superado.
Se reconoce en deuda con el vanguardista francés Marcel Duchamp (1887-1968), que inició una auténtica revolución en el mundo de arte y supone un referente clásico de su obra, en la que conjuga proyectos como Dos voces y El remedio en la memoria y trabajos sobre lienzo y tabla, cajas, esculturas pequeñas y obra sobre papel.
El momento en que comienza Duchamp a pintar en un material completamente distinto al óleo es porque se da cuenta de que la pintura como se había entendido tradicionalmente no tenía futuro, explicó Pimenta sobre el valor revolucionario de la visión del maestro francés.
Así, se rastrea su presencia en el uso minucioso que hace Pimenta de poemarios de Baudelaire, de textos de Borges o del Ulises de James Joyce. El propio artista español recuerda que Duchamp decidió cambiar su visión estética a través de una obra literaria, Impresiones de África, de Raymond Roussel.
De igual manera, a Pimenta le apasiona bucear en la obra minúscula de Duchamp y en la literatura para sacar inspiración, algo palpable en el proyecto Dos voces me hablaban, extraído del poema de Baudelaire La voz y que tardó cinco años en completar.




























Mi Yahoo