El atractivo de la corona danesa está creciendo conforme los títulos denominados en la divisa del país nórdico ofrecen una protección contra el riesgo de una ruptura de la eurozona que ni siquiera los activos alemanes pueden ofrecer.
“Para un inversor internacional con exposición a la eurozona, comprar activos daneses puede representar una protección contra la hipótesis extrema de una ruptura del euro”, dijo en una entrevista telefónica Ian Stannard, estratega principal europeo en el área de divisas en Morgan Stanley de Londres. “En esa hipótesis, el activo danés podría apreciarse y funcionar como protección contra la caída del activo de la eurozona”.
Este cálculo contribuye a explicar por qué los inversores están dispuestos a pagar al gobierno danés para que éste mantenga su deuda a dos años, y por qué el menos 0.2 por ciento que el banco central ofrece desde que rebajó la tasa el 5 de julio ayer todavía atraía depósitos por 147,000 millones de kroner ($24,000 millones). Esta apuesta a la corona dificulta a Dinamarca, que defiende la paridad con el euro, frenar una entrada de capitales en la medida que los inversores huyen de la crisis de la deuda de la eurozona que se profundiza.
En la eventualidad de una ruptura, “teniendo un activo danés, usted sabe lo que tiene”, dijo Stannard. “Mientras que en realidad no sabe lo que le queda si tiene un activo de la eurozona, hasta uno alemán inclusive”.
Si bien el riesgo de una ruptura de la eurozona sigue siendo remoto, según Morgan Stanley, los economistas se están acostumbrando más a observar cómo se dan hipótesis improbables en la realidad. El gobernador del banco central danés, Nils Bernstein, dijo la semana pasada que nunca imaginó que necesitaría tasas de interés bajo cero.
El banco está navegando ahora por “territorio inexplorado”, dijo Bernstein en una entrevista el 5 de julio. “No me lo esperaba. Es la primera vez que pasa en esta institución con una historia de casi 200 años, de modo que obviamente no lo esperaba”.
Ahora que las tasas negativas son una realidad, los inversores y los economistas se preguntan qué pasará a continuación. Danske Bank A/S, el prestamista más grande del país, dijo el mes pasado que ha iniciado una hipótesis de riesgo que contempla la posibilidad de que Dinamarca abandone su paridad si el costo de combatir la apreciación de la moneda llega a ser demasiado alto. Si bien el banco no lo considera un desenlace probable, ya no es impensable.
Según Neil Jones, responsable de ventas de fondos de cobertura europeos en Mizuho Corporate Bank Ltd. de Londres, Dinamarca es uno de un pequeño grupo de refugios que quedan donde los inversores se sienten a salvo. Esto podría ejercer una presión sin precedente sobre la paridad cambiaria a medida que se acumulen más inversores.
“Si alguien tiene efectivo y teme una ruptura de la eurozona es lógico estacionar el dinero en Dinamarca, aun a tasas negativas”, dijo Jones en una entrevista telefónica.





























Mi Yahoo