Carne, mazorcas de maíz, hamburguesas y hot dogs, alimentos que suelen cocinarse al carbón durante el verano. La actividad no solo es divertida, sino que también es una manera de compartir con amigos y familiares. Sin embargo, los alimentos a la parrilla pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer.
Yo creo que lo que comemos es muy importante, incluso puede suponer un factor de riesgo para muchos problemas de salud incluyendo el cáncer, dice Grace Wang, oncóloga de Advanced Medical Specialties del Baptist Health Systems Hospitals.
De manera que cuando planifique su próxima comida al aire libre, vale la pena tomar en cuenta no solo lo que pondrá a la parrilla sino también las bebidas, los acompañamientos y postres. Todos pueden suponer riesgos de desarrollar algún tipo de cáncer. Para ayudarle a protegerse durante la temporada veraniega de asados y barbacoas, los expertos sugieren lo siguiente.
Protección solar: Antes de poner un pie al aire libre para encender el fuego, protéjase de, quizás, la principal causa de cáncer, el sol.
El cáncer de piel es el cáncer más común hoy en día, dice el Dr. Raja Mubad, director médico asociado del Instituto de Cáncer Memorial en Hollywood.
Los niños que están expuestos al sol aumentan el riesgo de desarrollar melanoma, la forma más letal del cáncer de piel. En los adultos el cáncer de piel se debe a la edad y a la exposición que han tenido al sol durante toda su vida. A menudo desarrollan cáncer escamoso y de células basales.
Estos dos tipos de cáncer no son tan letales como los melanomas pero necesitan ser tratados por un dermatólogo, dice Mubad. Para protejerse, use sombrero además de un bloqueador solar de 50 SPF que sea resistente al agua. Además debe aplicarlo regularmente.
El calor y la carne: Si a usted le gusta cocinar a la parrilla ya sabe que el goteo de la grasa de la carne sobre el carbón provoca llamas que chamuscan la carne. Sin embargo, no debe saber que esto aumenta el riesgo de desarrollar cáncer. Eso se debe a que cocinar cualquier producto animal (incluyendo carne roja, pollo o pescado) a temperaturas lo suficientemente altas para ennegrecerlas, puede causar que la proteína en la carne forme aminas heterocíclicas (HCA, por sus siglas en inglés). Las llamas del goteo de grasa crean un depósito de hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAH) en los alimentos que se chamuscan o queman.
Estas dos substancias dañan, teóricamente, el DNA en las células lo que aumenta la probabilidad de que se vuelvan cancerosas.
Nadie morirá si va de vez en cuando a una parrillada o barbacoa y come carne sobre cocida, dice Wang. Pero si usted utiliza mucho la parrilla debe buscar una manera más segura de hacerlo, añade.
Cuidado con los carcinógenos: Para prevenir la creación de PAH y HCA, evite chamuscar y quemar la carne. Mantenga el carbón o la parrilla de gas a temperaturas bajas, y voltee frecuentemente el alimento. Además, utilice calor indirecto de forma que la carne no esté sobre el carbón. Precocine la carne en el microondas, horno o estufa, de forma que sólo necesite unos minutos a la parrilla. De esta manera logrará un sabor ahumado pero mucha de la grasa ya se ha perdido. Finalmente, elimine cualquier pedazo chamuscado antes de servir.






























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