Mi esposa y yo, ella colombiana y yo cubano, somos residentes legales de este país desde finales de los 1990. Hemos viajado a su país en varias ocasiones y nunca hemos tenido problemas a nuestro regreso a EEUU. Yo tengo 68 años, ella 58, y trabajé ayudando a administrar un taller de mecáni ca en Hialeah, pero ahora estoy retirado. Ella con gusto cose y así se gana sus pesitos extras, aunque no muchos y de cuando en vez.
Yo tengo mi Medicare y mi pequeño retiro, pero ahora oigo que las pensiones para residentes están por acabarse y eso sería un trastorno grave para nosotros. Pero también he oído y leído que si uno es ciudadano americano, se salva de esa eventualidad. Nosotros no nos hemos hecho ciudadanos porque sentimos que no hablamos suficiente inglés para ese requisito.
Recientemente he oído muchos anuncios de radio y hasta de televisión invitando a los residentes a hacernos ciudadanos muy fácilmente y sin costo alguno. Esto me parece maravilloso pero también un poco sospechoso, porque no se puede confiar en todo lo que anuncian. Estamos desorientados acerca de qué debemos hacer. ¿Puede usted aclararnos qué hay de verdad (¿ó acaso de mentira?) en todos esos anuncios? Muy agradecidos,
Tomás y Romualda E.,
North Miami
Gracias, don Tomás, por su atenta carta, muy bienvenida, por cierto, por cuanto toca un tema que, como abogado concentrado en la práctica de inmigración y naturalización, me ha quitado la tranquilidad al contemplar tantas falsedades e irregularidades que andan sueltas por ahí de un tiempo reciente para acá.
Lo mejor, me parece, es examinar este tema desde el principio, vale decir, comenzar por lo que es, para así poder descartar y huirde lo que no es. En relación a los tópicos pertinentes, ¿qué es lo que la ley exige para que un extranjero pueda adquirir por naturalización la ciudadanía de EEUU? Respuesta: que haya sido residente legal permanente por los últimos 5 años; que haya tenido buena conducta (es decir, ningún delito) durante todo tiempo, y que rinda un examen de cívica, historia y gobierno de EEUU en idioma ingles.
¿Hay excepciones a esta última regla? Sí, y son las siguientes. Si entiende y habla bien el inglés, pues magnífico, pero si tiene 50 ó más años de edad y 20 ó más años de residencia, puede presentar el examen (y toda la entrevista de naturalización) en su propio idioma (ó en el que quiera). La misma regla aplica si tiene 55 ó más años de edad y 15 ó más años de residencia. Y si tiene 65 ó más años de residencia y 20 ó más años de residencia, el cuestionario de 100 preguntas que normalmente tiene que estudiar, se reduce a uno simplificado de sólo 25 preguntas.
¿Pero qué pasa si el aspirante sufre de alguna enfermedad ó discapacidad mental que le impide estudiar, aprender y contestar las preguntas mencionadas? ¿Fin de la película?! ¡Noooo! Con tal de que pueda comunicar su deseo y voluntad de hacerse ciudadano, el examinador puede aceptar esa expresión y perdonarle el examen en gracia de su involuntaria incapacidad mental.
Ultima observación. El procedimiento de naturalización hoy día causa una tarifa de US$ 680. Pero si el aspirante es pobre por debajo de ciertos límites establecidos y así lo demuestran sus Income Tax, el gobierno puede eximirlo del pago y hacerlo ciudadano gratuitamente, es decir, sin erogación alguna.
Ahí es donde entra el tiple, como dice un refrán en la tierra de su señora Romualda, la colombiana... Los gestores, agencias, organizaciones, etc. que invitan a que los busquen y le garantizan todas esas ventajas, no están diciéndoles toda la verdad. Para la exención económica, sus ingresos deben estar demostrados como suficientemente bajos en sus declaraciones de impuestos. Y para que lo eximan del examen, sea el normal en inglés, ó en su propio idioma si usted califica por su edad y tiempo de residencia, usted debe demostrar --¡en actitud y en papeles!su enfermedad ó limitaciones, avaladas por un médico y/o siquiatra licenciado y competente que certifique detalladamente su discapacidad.
¡Mucho ojo, pues! Le deseo lo mejor, ¡pero no se deje engañar! Su carta revela que usted tiene olfato fino... Este es el momento de aplicarlo. Mi consejo: ¡honradez...y éxito!
MANFRED ROSENOW
es un abogado y periodista
de Miami especializado
en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
1 Herald Plaza, Miami, FL 33132



























Mi Yahoo