Londres, otrora capital del mítico Imperio Británico y una de las ciudades más cosmopolitas y fascinantes del mundo, ofrece este año a los visitantes y turistas una gran variedad de ofertas culturales, culinarias, hotelera y de espectáculos, en el marco de las imponentes celebraciones por el Jubileo de Diamantes de Isabel II y por los Juegos Olímpicos de Verano.
Para los amantes de la historia, la primer parada es el British Museum, un museo excepcional ubicado en el corazón del Bloombsury londinense que alberga en sus colecciones piezas únicas de África, las Américas, Asia, Europa y el Pacífico. Entre lo más destacado se incluye la Sala de Lectura: uno de los lugares más frecuentados de Karl Marx, el gran patio diseñado por Norman Foster y las momias que se exponen en la Colección del Egipto Antiguo.
Otro museo de interés y también gratuito de la ciudad es el Museo Victoria & Albert (V&A), que narra 3,000 años de historia de las artes decorativas con más de 2,000 objetos de todas partes del mundo. Su magnífica colección va desde muebles, cuadros y escultura a trabajos sobre el metal, pasando por el cristal y el textil.
Para los amantes de la vanguardia está el Museo del Diseño (Design Museum), en el barrio de moda de Bermondsey, dedicado a exponer lo mejor en diseño internacional contemporáneo, con un programa de muestras en constante cambio, que incluye a íconos del diseño como Ettore Sottsass, Laboutin y Zaha Hadid.
En cuanto a la selección de restaurantes, la capital británica lo ofrece casi todo en materia de variedad, precios y platos.
Entre los restaurantes más lujosos de la ciudad están Hakkasan, cuyos asientos de cuero oscuro y las linternas colgantes crean un ambiente mágico; Les Trois Garçons, de estilo extravagante y atrevido y con una selección de innovadores platos franceses; o Momo, una aventura norteafricana que le transportará a otro mundo, especialmente si prueba el cuscús en “taginés”.
Para los amantes de la comida gourmet, uno de los preferidos es 68 Royal Hospital Road, a cargo del chef estrella británico Gordon Ramsay y que ha ganado tres estrellas Michelín. Este sitio le ofrecerá una cocina sencilla pero excelente en un ambiente íntimo.
Otra opción de lujo es el River Café, un almacén reconvertido en el barrio de Hammershmith que ofrece un menú que cambia dos veces al día. El sitio tiene además una de las mejores vistas de la ciudad, al estar ubicado en la ribera del Támesis.
Si le interesa conocer sobre la verdadera comida típica británica, no deje de visitar el restaurante St John, a pocos metros del mercado de carnes de Smithfields, especializado en lo que el chef Fergus Henderson ha denominado comer del “rabo a la nariz”, es decir, que no haya ninguna porción de carne que no sea comestible.
Londres es además capital culinaria internacional, con restaurantes de todos los rincones del planeta.
Para aquellos que se deleiten de la cocina india, Brick Lane, conocida como “Banglatown”, en la zona este de Londres, es destino ideal para degustar comida hindú a precios razonables. Si le gustan los platos clásicos, pruebe el Bengal Cuisine.




























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