Esta expresión “somos todos” sin duda la hemos escuchado con anterioridad, aunque cambiándole algunas veces la intención del colectivo o graficando en otro la solidaridad personal. Es este el vehículo comunicacional que hace identificarnos sobre la marcha con la razón de lucha o identificarnos con el concepto del llamado. Así ubicamos nuestras cavilaciones con tendencias o partidos que le dan forma al pensamiento universal.
La familia es la célula de la sociedad. Este concepto está presente en los textos fundamentales de las naciones y las escrituras religiosas. Por la fe afirmamos que nuestro Dios, ser espiritual por excelencia, conforma la sagrada familia.
En la Unión americana ha sido una constante dar cobijo a los seres libres del mundo que se sienten perseguidos, bajo la premisa de la no discriminación. Es tal su evolución en el modernismo que el Congreso estadounidense en 1987, al aprobarse la Ley de Reforma y Control de Inmigración (conocida como IRCA) creó la Office of Special Counsel (OSC) para proteger tanto a los inmigrantes autorizados como a los ciudadanos estadounidenses de la discriminación en el empleo debido a su lugar de nacimiento, país de origen, raza, religión, idioma natal, sexo, política, acento, o aspecto físico. La ley protege a los nativos, residentes permanentes y temporales, asilados y refugiados de la discriminación. Al analizar los pasos dados por los legisladores llegamos a la conclusión que al ser creadas tales normas se busca ratificar un principio fundamental: Estados Unidos de Norteamérica es tierra de libertad.
La comunidad venezolana es cada vez mayor en esta nación y al igual que otras etnias padecemos de la violación de lo contemplado en la regla antidiscriminación: segura acogida y respeto al refugiado. La decisión del juez en materia migratoria Neal Foster en los casos de los tenientes del ejército venezolano José A. Colina y Germán Varela en Florida, marca un hito en la concepción que hasta los momentos como democrático se tenía del gobierno de Hugo Chávez.
El tribunal de la causa sentenció en febrero del 2005 que Colina y Varela debían permanecer en territorio norteamericano ya que de ser deportados sus vidas corrían riesgo. Foster en su sentencia se acoge a la convención contra las torturas de las Naciones Unidas, de la cual Estados Unidos es signatario. A partir de esta premisa judicial la jurisdicción nacional actualiza sus conocimientos y cuando un venezolano asiste ante el empleado federal estos han tomado la iniciativa de conocer la realidad y entender que existe en el estado sudamericano un régimen personalista violador de los derechos humanos y el respeto a las leyes.
Como existen casos emblemáticos de justicia, también observamos procederes que bien podrían conducir a la entrega de compatriotas hoy detenidos en cárceles de inmigración bajo procesos de ostracismo conforme a derecho, pero no a justicia.
César León, activista político en defensa de la democracia, se encuentra en vías de extrañamiento ya que al fallar su caso en las instancias migratorias podría ser enviado a Venezuela de vuelta, de no actuarse con prontitud y al unísono. No es la primera vez que la solidaridad nos llama, ya con anterioridad hemos acudido en los momentos que la patria y sus connacionales así lo han requerido. Hoy no es diferente.
Es necesario que militemos junto con César en la preservación de su seguridad y la de su esposa y vástagos, procediendo a colaborar con los movimientos que llevan adelante las acciones de calle y opinión pública.
Está en peligro la integridad social de León. De ser enviado al sur, sus hijos bien podrían perderlo definitivamente, ya que la utilización de métodos para tortura física se continúa aplicando. Prole y reunificación son concepciones consagradas desde la independencia. Aboguemos por lograr que la razón de peso del juez Foster se aplique por jurisprudencia en esta y todas las incidencias legales de desarraigo; ahora y en el futuro también.
La comunidad debe permanecer amalgamada; este es nuestro momento para demostrar de la calidad humana que está creado el venezolano. La guerra por recuperar la democracia forma parte de nuestra esencia. Hacer de todos la causa de César León es nuestro deber de cuna, ya que fuera del terruño todos somos uno solo. Llaman a la mesa; que nadie falte.
Director de VeneNoticias.


























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