René Betancourt fue golpeado, no por delincuentes, sino por la pared de un garaje.
El joven cubierto de moretones y con el cráneo fracturado estuvo hospitalizado durante días mientras la policía de Miami buscaba a sus posibles asaltantes. La investigación terminó el viernes cuando la policía dio a conocer un video de seguridad, que muestra el encontronazo de Betancourt con una columna de concreto mientras montaba su patineta.
Detectives pasaron dos semanas tratando de atar los cabos de una historia que tenía más de un punto oscuro.
Betancourt, de 22 años, un entusiasta de la patineta, fue descubierto cubierto de sangre y desorientado en un estacionamiento del downtown el 6 de julio, dentro del Fiat 500 de su hermana.
Sus padres lo encontraron tirado en el carro y lo llevaron al Centro de Trauma Ryder, donde los médicos trataron sus graves lesiones, incluyendo una laceración en la cabeza y una fractura del hueso de la órbita.
Los médicos le sacaron un coágulo de sangre potencialmente mortal del cerebro, que se inflamó a causa del impacto.
Poco después de ser admitido a la sala de emergencias, detectives entrevistaron a Betancourt, quien, según el informe original de la policía, dijo que había sido asaltado por 4 ó 5 hombres desconocidos de la raza negra.
Sus débiles respuestas pronto desencadenaron una historia de un ataque brutal, que dominó la prensa local durante días. Su recuperación salió en los titulares, y sus primeros pasos fueron televisados.
Jackson Memorial Hospital estableció un fondo de donaciones para sus facturas médicas.
Miami Longboard Crew organizó una actividad de recaudación de fondos para su compañero de patinaje, en respuesta a lo que la policía de Miami había dicho parecía ser un atraco.
Comentarios compasivos en Facebook del organizador de la actividad de recaudación de fondos Jorge García reflejaron la preocupación de la comunidad.
Esto es realmente perturbador, escribió García. Los seres malvados responsables por esto han profanado nuestro santuario.
Dos días después del ataque, la policía de Miami envió una nota de prensa a los medios de prensa con información inicial sobre el incidente, diciendo que posiblemente tres hombres de la raza negra se acercaron a la víctima en el área de Biscayne Boulevard y NE 3 Street y, en medio del delito, lo apalearon.
Pero los hechos mostrados en el video dado a conocer el viernes desmintieron la declaración original de Betancourt.
Aunque el hombre nunca llamó al 911, él hizo varias llamadas telefónicas que no fueron respondidas a su hermana menor y a un amigo a eso de la 1:30 a.m., minutos después de estrellarse contra el muro.
Las llamadas telefónicas eran vagas, pero pedían ayuda. Al no recibir respuesta, Betancourt se dirigió tambaleándose a su carro, estacionado en un garaje de la ciudad no lejos de allí, a minutos del Centro de Trauma Ryder.
Sus padres llamaron a su celular y recibieron una respuesta incoherente. Lo encontraron rápidamente al día siguiente y lo llevaron a la cercana sala de emergencia. Su madre, Rosie Betancourt, se mantuvo al lado de su hijo en cuidados intensivos durante los 10 días de su rehabilitación.






























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