Con el aroma de su título de la NBA todavía fresco, LeBron James será el deportista olímpico de mayor relieve entre aquellos que llaman hogar al sur de la Florida.
Pero detrás del monstruo del básquetbol, aparece un puñado de atletas con historias únicas, llenas de sacrificio y entrega, en pos del sueño de una medalla en la mayor cita que el deporte puede ofrecer.
Una historia, por ejemplo, como la de Manuel Huerta, quien llegó a Miami procedente de Cuba con sólo 13 años de edad, y se hizo una estrella del triatlón en el marco de La Pequeña Habana. Con la ayuda de su familia y de varios entrenadores, el muchacho pudo rebasar escollos de todo tipo y el 7 de agosto se medirá a los mejores del mundo en su especialidad en el Hyde Park de Londres.
Huerta, el número 22 en el ranking mundial y el segundo de Estados Unidos, nadará 1.5 kilómetros, recorrerá 40 kilómetros en bicicleta y 10 kilómetros a pie, con la meta puesta en una medalla olímpica. El último tramo de su preparación lo realizó en Costa Rica, al pie de un volcán. Si hace cuatro años no pudo clasificar a Beijing 2008, esta vez va a Londres 2012 con su barrio en el corazón.
Danell Leyva, la primera figura del equipo de gimnasia de Estados Unidos, arribó todavía más chico que Huerta, con menos de dos años. Su madre y su padrastro, María y Yin Alvarez, habían formado parte del equipo nacional cubano y una vez en Estados Unidos se dieron a la tarea de forjar campeones olímpicos. Ahora tienen la posibilidad de tener al primero: su propio hijo.
Durante las pruebas clasificatorias en San José, California, Leyva demostró que no existe otro gimnasta más completo en el país y encabeza una escuadra que pretende disputarle la hegemonía a la poderosa selección china. Un triunfo olímpico sería el mejor de los premios a tantos esfuerzos desde que comenzara a entrenar en su infancia en el gimnasio que sus padres poseen en Kendall, fruto de muchos años de esfuerzo.
Atrás quedaron las vicisitudes económicas y el asma que puso en duda el futuro de Leyva en el deporte.
Siento que todo lo que he hecho, que todo el sacrificio de mi familia, ha valido la pena, expresó Leyva al ganar un puesto en el equipo olímpico.
De Cuba también, especialmente de Varadero, estará en Londres 2012 Robin Prendes, quien competirá en remo, en el cuatro sin timonel junto a Nick LaCava, Will Newell y Anthony Fahden. El chico llegó junto a su familia en 1995 a Estados Unidos -gracias a la lotería de visas- y en el 2001 comenzó a interesarse en el remo. Para el 2003 ya era una figura reconocida que representaba a Estados Unidos, lo que le permitió ganar un beca completa en la prestigiosa universidad de Princenton.
Ir a Londres es un sueño cumplido para Robin, expresó su padre Rodolfo, quien en breve viajará a la capital inglesa para ver competir a su hijo. Se dice fácil, pero muy pocos imaginan la dedicación y el empeño que Robin ha dedicado para alcanzar este momento. El remo es una prueba dura, que exige mucho. El es un ejemplo para tantos jóvenes que llegan a este país para comenzar una nueva vida.




























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