Medicaid está a punto de asumir un papel protagónico en el debate nacional sobre la atención médica.
En la actualidad, solamente ciertas personas califican para el programa de seguro médico para los más pobres: los ancianos, los discapacitados, las embarazadas y los niños. Bajo su propuesta expansión, cualquier estadounidense pobre podría ser elegible, lo cual es un elemento clave de la reforma de la atención médica.
Pero gracias a la reciente decisión del Tribunal Supremo de EEUU, las decisiones sobre expandir el Medicaid han sido dejadas en manos de los estados. Y el gobernador Rick Scott fue el primero en el país en declarar que no lo haría.
“No hay modo alguno en que los floridanos puedan pagar por eso”, dijo a la presentadora de Fox News, Greta Van Susteren, un día después de que se ratificara la ley. “Esta es una expansión que no tiene ningún sentido”.
El argumento principal de Scott es que los gastos anuales de Medicaid del estado ya han llegado a los $20,000 millones, casi un tercio del presupuesto total del estado.
Pero para otros — en especial expertos en política de la salud y los hospitales que tratan a las personas sin seguro médico en sus salas de emergencia — la expansión tiene sentido.
Tenga en cuenta:
• Según la mayoría de los indicadores, Florida tiene un programa de Medicaid muy frugal, con un índice de gastos por persona muy por debajo del promedio nacional.
• Los gastos de Medicaid han aumentado principalmente porque más personas se han inscrito para el programa desde el comienzo de la Gran Recesión.
• La expansión bajo la ley de reforma traería consigo millones de dólares en ayuda federal a personas que ahora carecen de seguro. El gobierno federal paga la factura en su totalidad para la cobertura expandida durante los tres primeros años, y el 90 por ciento o más hasta el 2020.
De hecho, expertos de la salud advierten que no expandir el Medicaid acabaría costando a los floridanos, ya que gran parte de los 3.8 millones de residentes sin seguro seguirían recibiendo atención médica que no pueden pagar en las salas de emergencia de los hospitales. Esos costos acaban pasándose a los demás en forma de primas de seguro más altas.
“Esta es una oportunidad que tenemos”, dijo Anthony Carvalho, presidente de Safety Net Hospital Alliance of Florida (Alianza de Hospitales de Red de Seguridad de la Florida), la cual representa a hospitales como el Tampa General, que da atención a los pacientes más pobres y más enfermos. “Es una oportunidad muy significativa de brindar atención médica y acceso a la salud pública a los floridanos que no lo tienen”.
Establecido en 1965, Medicaid es un programa administrado conjuntamente por el gobierno federal y los gobiernos estatales que brinda cobertura de salud gratis o a bajo costo a familias pobres, niños, embarazadas, ancianos y discapacitados.
Más de 3 millones de floridanos están inscritos en uno de varios programas de Medicaid. Alrededor del 70 por ciento de los servicios de Medicaid brindan cuidados de emergencia, lo cual incluye ingresos de hospital, procedimientos ambulatorios y consultas médicas. El 30 por ciento restante va a cuidados a largo plazo tales como hogares y servicios a domicilio.




























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