El pasado 9 de abril del 2012, escribimos un artículo donde expusimos de que ya era hora que el alto mando de los Rojos de Cincinnati le brindara una mejor oportunidad para brillar en Grandes Ligas al cubano Aroldis Chapman.
Lo planteamos después de verlo en sus primeras actuaciones tirando strikes y con mucha más confianza en la lomita. Dijimos que los Rojos de Cincinnati no debían esperar a que Chapman tuviera 30 años para ponerlo de abridor o en función de cerrador donde tenía en este último rol todas las posibilidades de ser uno de los mejores.
Explicamos las razones porqué el cubano podía ser uno de los grandes cerradores del béisbol en ambos circuitos. Las principales razones fueron: estaba tirando strikes, su recta entre 97 y 102 millas es un arma mortífera y su slider efectivo entre 89 y 90 millas le rompía la cintura a los bateadores rivales. Estos factores podían convertirse en el inicio de una carrera sensacional como cerrador. Insistimos que ya era hora de que los Rojos evaluaran para sus propios intereses esa opción para el cubano.
Dusty Baker tomó esa decisión. Y desde entonces, el zurdo oriundo de Holguín se ha convertido en uno de los mejores cerradores de Grandes Ligas y lidera la lista de todos los tiempos en ponches propinados por nueve entradas entre los lanzadores relevistas.
El supersónico serpentinero de 24 años de edad ha ponchado a 81 bateadores en las últimas 43 entradas y un tercio. De los últimos 34 bateadores que ha enfrentado tiene retirado a 27 de ellos por la vía de los strikes. Poncha a 16.80 bateadores por cada nueve entradas. Esta cifra asombrosa nadie lo ha logrado hasta el momento en la historia de Grandes Ligas.
Y como los números en béisbol valen más que mil palabras, vean amigos lectores la lista de todos los tiempos en ponches por cada nueve entradas en una temporada entre los lanzadores relevistas con un mínimo de 40 entradas.



























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