TALLAHASSEE -- Alguien está conspicuamente ausente de los folletos de campaña producidos este verano por candidatos republicanos en la Florida: El gobernador Rick Scott.
Con dificultades por los débiles números en las encuestas y aún algo separado de la clase dirigente del partido que lo rechazó en el 2010, Scott es invisible en la campaña a lo largo de la Florida.
También ha evitado tomar parte en las primarias del partido a un nivel mayor que el de alguno de sus dos predecesores, Charlie Crist y Jeb Bush.
Coloridas imágenes de Bush y el senador federal estadounidense Marco Rubio pueden verse en todas partes en los círculos republicanos. Pero los candidatos a veces parecen salirse de su camino para evitar aparecer en la foto de Scott.
En la muy disputada primaria republicana para la banca en el Senado por Tampa Bay, el representante Jim Frishe entregó folletos con fotos de él con tres incondicionales del Partido Republicano: Bush, Rubio y el representante federal Bill Young. Pero no de Scott.
En la primaria del Partido Republicano por una banca al Senado por Jacksonville, los volantes del representante Mike Weinstein lo presentan prominentemente con un sonriente Rubio. Una foto mucho menor muestra a Weinstein, uno de los primeros partidarios de Scott, entre Scott y Bush.
En una competitiva contienda para el Senado en el Sur de la Florida, la foto del perfil de la republicana Ellyn Bogdanoff en Facebook la presenta sonriendo con el principal funcionario financiero Jeff Atwater. En otra instantánea, Bogdanoff posa con Pam Bondi, la procuradora general de la Florida. Lo que no se ve: una foto de Scott.
Un volante que promueve a Chris Nocco para jefe de la policía del Condado Pasco muestra a siete importantes republicanos que lo apoyan. El rostro de Scott no está en ninguna parte, incluso cuando él nombró el año pasado a Nocco para jefe de la policía.
Los volantes de campaña siguen saliendo y ninguno menciona al gobernador, dijo el senador Mike Fasano, republicano por New Port Richey y uno de los siete republicanos en el folleto de Nocco. Es muy diferente.
La explicación es simple, dijo Fasano: los volantes de campaña se hacen con gran cuidado y se basan en los datos de las encuestas. Con los números de Scott en los sondeos aún de cabeza, los republicanos prefieren mantener su distancia de él, confiando en su lugar en el poder de respaldo del comisionado de Agricultura Adam Putnam o la procuradora Biondi.
Scott también mantiene su distancia. El no ha hecho campaña con el candidato presidencial Mitt Romney o el representante federal republicano Connie Mack, quien tiene una gran ventaja en las encuestas en la primaria republicana para el Senado federal.
No estoy planeando involucrarme, dijo Scott. Dejen que marchen las primarias. Apoyaré a los candidatos republicanos después de las primarias.
La acción de Scott de eludir las primarias políticas le parece perfectamente lógica a algunos republicanos. El aspiró a gobernador en el 2010 contra la clase dirigente del partido, no buscó respaldos y gastó $73 millones de su propio bolsillo.
Dudo seriamente que sienta mucha obligación con alguien, dijo Tom Slade, un ex presidente del Partido Republicano de la Florida quien fue copresidente para todo el estado del esfuerzo de Scott en el 2010. No creo que Rick Scott sepa cómo ser político. Y cuando tienes tanto dinero, no necesitas respaldos.






























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