Familiares y seguidores del destacado disidente cubano Oswaldo Payá Sardiñas lloraron el lunes su muerte en la misma iglesia de La Habana donde fundó su movimiento de oposición cristiana hace dos décadas.
Todavía se esperaba por el testimonio de los dos extranjeros que sobrevivieron el accidente que le costó la vida para saber con veracidad lo ocurrido.
El presidente Barack Obama y el senador republicano de la Florida Marco Rubio encabezaron la ola de elogios al disidente fervientemente católico y valeroso que recogió 25,000 firmas en el 2002, para exigir un referendo sobre el sistema comunista del país.
Sin embargo, hubo informes contradictorios sobre cómo murieron Payá y otro disidente, Harold Cepero, y cómo resultaron heridos los políticos Angel Carromero, de España, y Jens Aron Modig, de Suecia, en un accidente automovilístico el domingo cerca de la ciudad suroriental de Bayamo.
La hija de Payá, Rosa María, de 23 años, afirmó el domingo que el auto en que iba su padre fue embestido en repetidas ocasiones por otro vehículo hasta sacarlo de la carretera. La joven atribuyó esta información a una de las personas que acompañaba a Payá, pero no la identificó.
Dos disidentes de Bayamo indicaron que dos personas que afirmaron haber presenciado el accidente les dijeron que el auto se salió de la carretera por su propia cuenta para evitar un bache, dio varias vueltas y chocó contra un árbol, una versión parecida a la versión oficial sobre el accidente.
Yoandris Montoya y Félix Rivero, enviados al lugar del accidente por la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, informaron a El Nuevo Herald que el tramo de la carretera donde el accidente tuvo lugar se encontraba en reparaciones, despojado de toda pavimentación y lleno de enormes baches.
El presidente de la Comisión, Elizardo Sánchez, declaró que tenía informes no confirmados sobre una larga demora en llevar a los cuatro al Hospital Provincial Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo. Payá fue llevado en un camión hasta allí, donde fue declarado muerto. Cepero murió unas horas más tarde.
La versión definitiva sobre las causas del accidente debe venir de Carromero, quien según varios reportes conducía el auto alquilado, y de Modig, que iba en el asiento delantero. Payá y Cepero viajaban en la parte posterior. Los sobrevivientes sólo sufrieron lesiones leves. Fueron dados de alta el lunes y conducidos a una estación de policía para presentar un informe del accidente, acompañados por el cónsul de España en La Habana, Alvaro Kirkpatrick, y un diplomático sueco. Ninguno de ellos hizo comentarios públicos.
Carromero y Modig, ambos de 27 años, entraron a Cuba como turistas, pero con la aparente intención de reunirse con disidentes. Carromero es un líder de la rama juvenil del Partido Popular de España en Madrid, y Modig es un líder de la Liga de la Juventud del Partido Demócrata Cristiano de Suecia.
Algunos miembros del Movimiento Cristiano Liberación de Payá (MCL), otros disidentes y exiliados, seguían teniendo sospechas sobre el accidente.
Julio Hernández, representante del MCL en Miami, aseguró que Payá le había dicho hace tres semanas que su auto había sido volcado y destrozado por otro vehículo que lo golpeó en La Habana.






























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