Pedazos y piezas de autos cubren la hierba cerca de la orilla del agua.
Vidrios rotos de un accidente nocturno con abandono de la escena en que fue traspasada una barrera de protección. Recibos húmedos y una tarjeta de Panera Bread en un Mitsubishi varado que se precipitó en el canal, que tiene la profundidad de un auto. Una caja de plástico de quién sabe qué.
Un pedazo de auto, dijo el vecino Zachary Spiewak mientras pasaba por encima de una barandilla destrozada, a unos 50 metros de la orilla.
La carretera termina unos 200 metros al sur de la intersección de Southwest 102nd Avenue y 144th Street, dejando siete marcadores de vía de colores naranja y blanco, unos cuantos postes de metal y hierba a la altura de la rodilla entre la carretera y el canal de Miami-Dade.
Hace dos semanas, Rossanna Bernal Baldan, de 22 años de edad, pasó a toda velocidad por entre esas barreras y se precipitó en el canal; la joven salió a nado del auto, mientras éste se hundía bajo la superficie.
Ella salió bien, pero el incidente tiene a los vecinos con la preocupación de que la siguiente persona no tendrá la misma suerte.
Ha sido un problema continuo, dijo la vecina Jackie Barnett. Creo que hay otras muchas maneras de hacer que esto sea más evitable.
El vecindario, que va de clase media a alta, está salpicado de patios con jardines y árboles umbrosos meticulosamente arreglados. Los vecinos se sienten cómodos para correr con sus perros o pescar con sus hijos. Pero los vecinos dicen que este tramo de carretera ha sido una espina, sobre todo porque el canal es lo suficientemente profundo para que alguien se ahogue.
Spiewak, cuya casa está junto a 102nd Avenue por el lado del canal, dijo que ha habido de 10 a 15 incidentes desde que se mudó al barrio de Kendall en 1998.
Después de un conductor se estrelló contra la baranda de metal el 30 de junio y escapó a toda velocidad, Spiewak llamó al condado para pedir que la reemplazaran. El accidente sacó la baranda de los postes que la sujetaban, la dobló por la mitad y destrozó el metal, dejándolo inutilizable.
Mi esposa dice: Tienes que salir y hacer algo, porque alguien va a terminar en el canal. dijo. Y ¿adivinen qué? Eso es lo que terminó por pasar.
Una orden de trabajo para sustituir la barandilla fue emitida el 5 de julio, y a una cuadrilla por lo general le toma 30 días sustituir una barrera, de acuerdo con el Departamento de Obras Públicas y Recogida de Basura del condado. La baranda fue reemplazada la semana pasada.
Antes de la instalación de la nueva barrera de seguridad, varios marcadores de tráfico de color naranja, que parpadean en la noche, fueron instalados en el tramo sin salida.
Aunque las señales reflectantes y la barrera de metal fueron reconstruidas para abarcar la anchura del tramo sin salida, Spiewak señaló el accidente del 30 de junio para demostrar que estas medidas podrían no ser suficientes. Él está presionando para lograr la instalación de una señal de 10 metros de ancho junto al canal, que indique sin duda alguna a los conductores que no pueden ir más lejos.
El condado dijo que los marcadores de carreteras y las barandas son los dispositivos adecuados de control de tráfico para informar a los conductores que se acercan al final de la calle, según un comunicado del condado. Ambos se instalaron sobre la base de normas federales y estatales.






























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