LA HABANA - -- Rosa María Payá, hija del fallecido líder opositor cubano Oswaldo Payá, responsabilizó este martes al gobierno de Raúl Castro por la “integridad física” de su familia, y dijo que busca esclarecer los hechos y obtener justicia por el accidente vial en que murió su padre.
“Por respeto a mi padre y a mi amigo Harold (Cepero Escalante, también muerto en el choque), yo tengo el deber, yo responsabilizo al gobierno cubano por la integridad física de mis dos hermanos, de mi madre y de toda mi familia”, dijo Rosa María en los funerales de su padre, ante unas 200 personas, incluida la alta jerarquía católica cubana.
La joven de 23 años señaló que sus aprensiones se deben a “las repetidas amenazas contra la vida de mi padre y de nuestra familia y los que nos han acompañado durante todos estos años, saben que es cierto lo que digo”.
Payá, de 60 años y Premio Sajarov del Parlamento Europeo en 2002, falleció el domingo cerca de Bayamo, 744 km al sureste de La Habana, cuando el auto en el que viajaba con Escalante y dos activistas políticos extranjeros, se salió del camino y chocó contra un árbol, según las autoridades.
La familia de Payá cuestiona las circunstancias del accidente y sostienen que otro vehículo sacó del camino al auto en que viajaba el disidente.
“Esclareceremos y buscaremos justicia sobre la violenta muerte de mi papá y de nuestro joven amigo Harold”, dijo la joven en el altar de la Parroquia de El Cerro, donde fue el velatorio de su padre, una excepción dentro de las normas de la Iglesia, que sólo permite velar a religiosos en los templos.
“No buscamos venganza. No lo hacemos por odio porque como mi padre decía (…) no tenemos odio en el corazón, pero si sed de verdad y ansias de liberación”, añadió.
“Las informaciones que nos llegaron de los muchachos que iban en el carro con él es que había un auto intentando sacarlos de carretera, embistiéndolos en todo momento, así que pensamos que esto no es un accidente”, dijo la hija del opositor, en una declaración reproducida por el diario El Nuevo Herald de Miami.
Los dos testigos del accidente, el español Carromero Barrios y el sueco Jens Aron Modig, ambos de 27 años, no han hablado públicamente del choque, en el que sufrieron lesiones leves.
Carromero, quien conducía el vehículo, está detenido en Bayamo desde el lunes, luego de salir del hospital, mientras rinde declaraciones a la policía.




























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