El director de la ONG española Fundació per la Pau (Fundación por la paz), Jordi Armadans, posa este miércoles 25 de julio junto a la escenificación -frente a la sede de la ONU en Nueva York- de un cementerio, organizada por la Coalición Armas Bajo Control, que reúne a asociaciones de 125 países. Estas organizaciones piden a los países que negocian el Tratado sobre Control de Armas (TCA) que lleguen a un acuerdo sólido que incluya los derechos humanos.
Armadans dijo a Efe que con ese acto se ha buscado “aunar la idea de alertar y de reunir a gente, de hacer saber a los ciudadanos de los países representados sobre la negociación y a los Gobiernos para que cambien su postura y el tratado se pueda salvar”. Los países de la ONU negocian hasta el viernes un TCA que regule el comercio y la transferencia de armas y municiones, pues en la actualidad no hay reglas internacionales legalmente vinculantes sobre el comercio global de armas convencionales.






























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