KABUL -- Una bomba colocada por los insurgentes en un manantial usado por la policía afgana mató a siete niños que pastoreaban sus animales en el área, dijeron el miércoles las autoridades.
La bomba, que estalló el martes, fue colocada junto al manantial en el distrito Taywara, en la provincia Ghor en el oeste afgano, dijo el jefe de la policía provincial, Dilawar Shah.
La fuente de agua está situada en un área donde se han registrado combates entre los insurgentes y las fuerzas policiales, dijo el funcionario, y agregó que los niños accidentalmente detonaron el artefacto mientras daban de pastar a su ganado. Shah dijo que la bomba estaba dirigida a las fuerzas policiales que usan el mismo manantial para proveerse de agua.
El presidente Hamid Karzai condenó que se haya colocado una bomba en el lugar.
En otros hechos de violencia, los militares de Estados Unidos dijeron que uno de sus miembros murió el martes en el oeste de Afganistán.
En un comunicado publicado el miércoles, las fuerzas estadounidenses en territorio afgano dijeron que el soldado falleció a causa de heridas sufridas en combate. No dieron más detalles.
Con la muerte del soldado el martes aumentaron a 36 los que han perdido la vida en este mes y a 251 los soldados fallecidos en lo que va del año. De ese total por lo menos 155 son estadounidenses.
Mientras, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advirtióde las crecientes dificultades que afronta la población civil en Afganistán para recibir asistencia sanitaria debido al incremento de la violencia en las últimas semanas.
“Los enfrentamientos (armados) están actualmente en su punto álgido. Los civiles son los más afectados, directamente como víctimas de la violencia, o indirectamente al tener serias dificultades para acceder a la atención sanitaria”, advirtió el CICR en un comunicado difundido en Ginebra.
La Cruz Roja señaló que “a raíz de las precarias condiciones de seguridad, una gran parte de la población afgana se ve impedida de llegar a las instalaciones sanitarias”, a lo que hay que sumar que “el personal sanitario no puede llegar muchas veces a las zonas del país donde es más necesaria la atención médica”.
Además, algunas instalaciones sanitarias han sido objeto de ataques directos.
Gran parte de la labor del CICR en Afganistán consiste en prestar apoyo a las instalaciones de salud, facilitando medicamentos y apoyo médico al hospital Sheberghan, en el norte, y el Hospital Regional de Mirwais, en el sur.
Asimismo, la Cruz Roja abastece de medicamentos e equipos médicos a 47 clínicas de la Media Luna Roja Afgana, y distribuye artículos de primeros auxilios en las zonas cercanas a las líneas del frente, brindando capacitación en primeros auxilios a combatientes y civiles para que atiendan a los heridos.




























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