El canciller venezolano, Nicolás Maduro, rechazó el miércoles las declaraciones del virtual candidato presidencial del Partido Republicano, Mitt Romney, quien denunció en la víspera que las turbias vinculaciones del país sudamericano con Irán constituyen una seria amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Romney formuló los comentarios al cuestionar los pronunciamientos del presidente estadounidense Barack Obama al asegurar que su homólogo venezolano, Hugo Chávez, no representa un peligro para la nación norteamericana.
“El presidente Obama tuvo un momento de franqueza el otro día. Dijo que las acciones del dictador venezolano, Hugo Chávez, no han tenido un impacto serio de seguridad nacional en nosotros”, dijo Romney durante un discurso ante la 113 convención del grupo Veteranos de Guerras Extranjeras (VFW, por su sigla en inglés).
“Desde mi punto de vista, el invitar a Hezbolá a nuestro hemisferio es severo, es grave, y es una amenaza”, añadió Romney, quien será confirmado formalmente el próximo mes como candidato del Partido Republicano.
Obama, en una entrevista concedida al periodista de Miami Oscar Haza, dijo que su gobierno siempre ha estado atento a las acciones de desestabilización mundial emprendidas por Irán, pero que “en general, entiendo que lo que el señor Chávez ha hecho en los últimos años no ha tenido un impacto serio sobre nosotros en materia de seguridad nacional”.
El miércoles, el canciller venezolano le daba la razón al presidente estadounidense.
“Venezuela no es una amenaza en este mundo ni para Estados Unidos ni para nadie, Venezuela es un país con una política de paz”, indicó Maduro en declaraciones transmitidas por la televisión estatal.
“Lo que nosotros sí creemos es en un mundo sin imperios, nosotros no creemos en la hegemonía del imperialismo estadounidense, nosotros somos antiimperialista no antiestadounidenses y nunca hemos sido ni seremos amenaza para Estados Unidos, jamás”, agregó.
Las declaraciones son emetidas en el marco del severo deterioro en las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela y de acusaciones reiteradas de que el país sudamericano se ha convertido en la puerta de entrada irani en el hemisferio occidental.
Líderes Republicanos han advertido reiteradamente sobre la presencia en el país petrolero de integrantes del Hezbolá, organización declarada por como terrorista por las autoridades estadounidenses y que actúa bajo órdenes de Teherán, con señalamientos de que Venezuela ha remplazado a la Triple Frontera como el centro preferido de este tipo de organizaciones en la región.
Documentos venezolanos obtenidos también revelan que personal iraní controla algunas de las instalaciones militares en Venezuela y que Caracas ayuda al país islámico a evadir las sanciones impuestas por occidente en su contra por su programa de desarrollo nuclear.
Sospechas de que Venezuela podría estar colaborando con el Hezbolá se acentuaron a finales del año pasado con la divulgación de una grabación en la que se escuchaba a la cónsul de Venezuela en Miami, Livia Acosta, solicitando los códigos para tener acceso a las instalaciones nucleares de Estados Unidos. Acosta, quien en ese momento pensaba que hablaba con un ciberpirata que ya le había pasado los códigos a Irán, dijo que quería los datos para enviárselos al presidente Chávez.





























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