La muerte de Oswaldo Payá en circunstancias sospechosas ha sido un duro golpe para la oposición. Pero lo será más aún para el régimen; porque su muerte será un abono fértil para que brote con más fuerza el árbol de la libertad que solo se alimenta con sangre y dolor.
Su Proyecto Varela tuvo el respaldo de la comunidad democrática del mundo; porque retó al régimen utilizando las mismas reglas impuestas en su Constitución socialista, un engendro jurídico donde solo los comunistas participaron, demostrando que no están dispuestos a ceder pacíficamente el poder que usurpan hace más de cincuenta años que los llevó a violar sus propias leyes, enviar a la cárcel a los promotores del proyecto y acosar constantemente a Payá y a su familia para que abandonara sus actividades oposicionistas, pero que no lograron que cediera un paso en su afán de lograr la democratización del país por medios pacíficos.
Aunque como parte del exilio, veíamos con escepticismo que el régimen aceptara el reto de Payá, no dejamos de reconocer nunca su valor, su patriotismo y su ingenio.
Nos unimos al dolor de todos los amantes de la libertad, especialmente de su familia, con la seguridad de que su muerte será un acicate para fortalecer la lucha por la libertad de la patria. Ese puede ser el principio del fin.
Hiram González
Miami





























Mi Yahoo