Luego de casi 10 años de ausencia, este viernes Bobby Ramírez regresa al escenario del Museo de Arte Contemporáneo (MOCA por sus iniciales en inglés). Como otro motivo para festejar el acontecimiento, en esta oportunidad se estrenará una pista de baile, algo que parece encajar perfectamente con el nuevo proyecto de este artista nacido en la ciudad de Santa Clara, Cuba, pero criado en Miami: Pan con Bistec.
Este súper grupo recrea clásicos de la música afro-cubana, la brasilera y el jazz latino homenajeando a leyendas como Celia Cruz, Beny Moré, Antonio Carlos Jobim, Tito Puente y Dizzy Gilespie. Todo indica que Bobby Ramírez es el hombre adecuado para llevar adelante este trabajo. Conocido por muchos como ‘El manisero del ritmo’, su habilidad como músico se percibe fácilmente en la sutileza para tocar la flauta y el saxofón, como también por su trabajo en la composición y arreglos de canciones, muchas de ellas plasmadas en el disco Ritmo Jazz Latino.
“Me gusta tocar música seria”, explica Ramírez, “siempre estoy practicando, entregándome al instrumento por horas. Pero a la vez, me gusta la música popular, que no exige tanta preparación. Ahora con la pista de baile que van a poner en el MOCA, si la gente lo pide, también voy a cantar. No soy un profesional de la voz, pero lo hago a veces, cuando se da la oportunidad. Siempre tengo algo en el repertorio”.
Si Ramírez tuviera que elegir algunos de sus temas favoritos, seguramente estarían los que compuso con Pan con Bistec, como Encuentro y Bajo Blues, y ajenos como Bésame mucho y La Comparsa. “Pero siempre con un sonido de esta ciudad”, aclara el artista que compartió escenarios con Cachao, Gato Barbieri y Federico Britos Ruiz.
Y esto parece lógico si se cruza, por ejemplo, a la vereda de enfrente donde un género tan americano como el pop se ha alimentado de las raíces de cierta música latina materializando una personalidad bien definida. Algunos de los artistas que integran esa lista son Miami Sound Machine, Palo! y Willy Chirino.
“Desde que vivo aquí, siento que hay un sonido con elementos afrocubanos que definitivamente hacen una impronta. Mi sonido representa a Miami en el lado del jazz. Esta es una ciudad cosmopolita donde vienen muchos artistas que traen influencias de sus países de origen”, dice. Para ser más elocuente con la idea, comenta Ramírez, está la prueba del por qué del nombre de su grupo.
“No hay otro lugar donde se haga el pan con bistec como en Miami”, asegura. “Me parece un gran nombre porque representa algo bien de aquí y de la comida de los cubanos. A mí me gusta mucho. Y esa comida es como mi música: está hecha en Miami y con mucho orgullo”.
Por eso, la ausencia de Ramírez (por casi 10 años) del escenario del MOCA parece una cifra considerable y extraña. Pocos han sido los artistas de jazz latino que se han encargado de difundir el género por el Sur de la Florida. Cuando se le pregunta la razón del tiempo transcurrido, él no sabe muy bien porqué, pero se encarga de decir que le parece muy interesante que el MOCA mantenga la serie de conciertos de jazz.
“No me quejo. Allí tocan músicos muy buenos y eso hay que celebrarlo. En todos estos años he visto lugares que abren y cierran. Y el MOCA hace 10 años que mantiene su trabajo. Hay que quitarse el sombrero. Yo admiro eso. Y estoy muy feliz de tocar otra vez allí”.
Ya cuando se le pregunta por otro regreso, seguramente más emotivo, a su país, al que no ha vuelto desde que tuvo que irse a la edad de siete años, el músico afirma: “A mí no me interesa regresar. Mientras esté la situación que conocemos, no tengo nada que hacer. Cuando cambie, iré. Será lo primero que haga”.•
Pan con Bistec & Bobby Ramírez, mañana en las noches de Jazz at MOCA. 770 NE 125 St., Miami. Entrada gratuita. A partir de las 8 p.m. (305) 893-6211.




























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