MANAGUA -- Estados Unidos concedió el miércoles a Nicaragua una dispensa anual conocida como “waiver”, que le permitirá negociar un nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y acceder a préstamos de organismos multilaterales, informó la embajada estadounidense en Managua.
Washington “ha concedido una dispensa conocida como waiver, de un año de duración” a Nicaragua, confirmó la legación diplomática en un comunicado.
El “waiver” suspende temporalmente una “disposición legal que prohíbe” a Estados Unidos ayudar y respaldar “el otorgamiento de préstamos por parte de instituciones financieras internacionales” a países como Nicaragua que no han resuelto reclamos de propiedades confiscadas a estadounidenses.
Nicaragua confiscó durante la revolución sandinista (1979-1990) alrededor de 16,000 propiedades a nacionales y extranjeros, de las cuales más de 3,000 pertenecían a estadounidenses, los cuales han sido indemnizados en un lento proceso en las últimas dos décadas.
Este año, la dispensa, que se otorga anualmente desde los años 1990, “se fundamentó en el interés nacional de los Estados Unidos y en los esfuerzos realizados por el Gobierno de Nicaragua para dar solución a los reclamos de propiedad de los ciudadanos estadounidenses”, indica el comunicado.
Sin embargo, subrayó que aún hay 337 reclamos de propiedad de estadounidenses pendientes y expresó “inquietud sobre las transgresiones a los derechos de propiedad privada” que enfrentan sus ciudadanos en Nicaragua.
“Resulta preocupante el incremento en los nuevos casos de invasiones de tierras u otras formas de usurpación de propiedad (que) ponen de manifiesto la condición de deterioro del Estado de Derecho en Nicaragua”, lamentó Washington en la nota.
La excepción abre la vía para que Nicaragua obtenga créditos en organismos como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo y negocie un nuevo acuerdo económico con el FMI.
La embajadora estadounidense en Managua, Phyllis Powers, amenazó en mayo con no renovar el “waiver” por falta de “acciones concretas” del gobierno de Daniel Ortega para resolver los casos de invasiones.
Estados Unidos suspendió en junio una cooperación de casi $3 millones a Nicaragua, alegando falta de transparencia fiscal, lo que tensó las relaciones bilaterales.
En represalia, Ortega amenazó con cerrar programas de organizaciones no gubernamentales que reciben fondos de Estados Unidos.
Empresarios locales y políticos de oposición celebraron la renovación del “waiver”.



























Mi Yahoo