Siempre he reconocido en Oswaldo Payá a un buen cubano, un patriota, un idealista y una persona decente y consecuente, al mismo tiempo que he considerado que estaba equivocado al buscar una solución al problema cubano por medio del Proyecto Varela, y al rechazar el embargo de Estados Unidos.
En su artículo Romney debería seguir consejos de Payá [América Latina, 26 de julio], Andrés Oppenheimer muestra estar tan equivocado como lo estuvo Payá sobre el tema de las relaciones de Estados Unidos con La Habana. El gobierno de los hermanos Castro es “antiimperialista” (lo que en realidad significa “antinorteamericano”) antes de que Estados Unidos hiciera la más minima acción en contra de ese régimen.
La dictadura cubana es per se totalitaria y represiva, independientemente de que Estados Unidos imponga o no sanciones.
La mejor política para enfrentar a los regímenes totalitarios y “antiimperialistas” es presión y más presión sobre ellos. Lo demostró el presidente Reagan en sus relaciones con la Unión Soviética.
Angel De Fana
Director, Plantados hasta la Libertad y la Democracia en Cuba


























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