Publicado el
viernes 27 de
julio
del 2012
Raúl dispuesto a discutir con EEUU en su discurso por el 26 de julio
Juan Carlos Chavez
Al cabo de dos años sin hablar en el aniversario del asalto al Cuartel Moncada en 1953, en un discurso que suscitó una áspera respuesta norteamericana y la crítica de la oposición interna, Raúl Castro dijo que estaba dispuesto a discutir con Estados Unidos sobre los derechos humanos, la libertad de prensa y todos esos cuentos.Si quieren discutir los problemas de democracia, como dicen ellos, libertad de prensa, de derechos humanos, todos esos cuentos que han inventado en los últimos años, sobre todo lo de los derechos humanos, vamos a discutirlos [
]. Pero vamos a discutir también los temas de los Estados Unidos, y estamos parejos, dijo Castro ante una multitud reunida en la Plaza Mariana Grajales, en la oriental provincia de Guantánamo.Castro acusó también a grupos opositores de querer provocar una rebelión como las que han ocurrido durante el último año en el Medio Oriente. Sus palabras, con un tono severo e irónico, parecieron un intento fallido de hacer a un lado las consistentes críticas de la comunidad internacional y gobiernos democráticos sobre su política de cero tolerancia contra la oposición pacífica de la isla.Aspiran a que aquí algún día suceda lo de Libia o lo que pretenden hacer con Siria, afirmó Castro después de que el primer vicepresidente, José Ramón Machado Ventura, pronunciara un discurso.El día que quieran la mesa está servida. Ya se le ha dicho por los canales diplomáticos corrientes. Si quieren discutir, discutiremos, agregó Castro. Castro no entró en detalles sobre la precaria situación de la economía y el creciente descontento de la población. Precisó que será imposible subir los salarios mientras el país no sea capaz de producir más bienes.Hay que seguir adelante, al ritmo que decidamos los cubanos, sin prisas pero sin tregua, poco a poco, manifestó Castro. Los mismos médicos ganan muy poco, así estamos todos. Pero vivimos y mantenemos esta revolución por más de medio siglo, que es la gran proeza del pueblo cubano.En Washington, D.C., el subsecretario de asuntos públicos del Departamento de Estado, Mike Hammer, dijo que cualquier iniciativa de diálogo y acercamiento bilateral está sujeta a la excarcelación del subcontratista del gobierno estadounidense Alan P. Gross y a la ampliación del marco de libertades para los cubanos.Gross, de 62 años y vecino de Potomac, Maryland, fue arrestado en La Habana el 3 de diciembre del 2009 y condenado posteriormente a 15 años de cárcel por entregar al menos un teléfono satelital y varios equipos de comunicaciones a la comunidad judía en la isla y a otros grupos independientes.Estados Unidos está abierto a buscar una nueva relación con Cuba pero el gobierno castrista debe primero permitir a los cubanos el ejercicio de sus derechos y determinar su futuro, comentó Hammer. Nuestro mensaje al gobierno de Castro es muy claro: deben comenzar por permitir las libertades políticas que el pueblo cubano exige.Hammer criticó los arrestos de al menos 50 disidentes y activistas pacíficos durante los funerales del opositor Oswaldo Payá, Premio Sajarov del Parlamento Europeo del 2002. Payá, de 60 años y fundador del Movimiento Cristiano de Liberación (MCL), murió el domingo cerca de la ciudad suroriental de Bayamo en un accidente cuyas circunstancias no esclarecidas. Sus familiares han dicho tener información de que el auto en que viajaba había sido embestido repetidas veces por otro vehículo.Fuentes de la disidencia desestimaron el mensaje de Castro al tiempo que cuestionaron sus intenciones de discutir temas de largo alcance con Estados Unidos.Es un mensaje repetitivo. Creo que es una actitud hipócrita de un gobierno que humilla y maltrata a su propio pueblo, manifestó a E Nuevo Herald desde La Habana el opositor y ex preso político, Oscar Elías Biscet.Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, dijo que Castro debe dar muestras de una apertura democrática antes de proponer sentarse con Washington en una mesa de negociaciones.El gobierno de Castro y sus allegados son violadores de los derechos elementales y de muchas otras cosas más que el pueblo de Cuba no tiene por qué estar sufriendo, dijo Soler. Mientras eso persista no tendremos muchos avances.Las autoridades cubanas realizaron en junio más de 400 detenciones de corta duración por motivos políticos contra miembros de la disidencia interna, según organismos independientes cubanos, como la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) y el Centro de Información Hablemos Press, radicados en La Habana. El acoso de las autoridades ha suscitado preocupaciones de que Castro esté endureciendo su posición frente a sus críticos. La mayoría de los opositores son golpeados durante o después de su detención. Este tipo de arrestos indiscriminados, con una duración desde unas pocas horas hasta varios días, tiene como fin intimidarlos o bloquear las reuniones previstas de la disidencia. Roberto de Jesús Guerra, portavoz de Hablemos Press, dijo que los actos de represión política contradicen el mensaje de Castro.Ese discurso lo ha pronunciado en otras ocasiones y no creo que sea posible. Continúan los arrestos y maltratos, las redadas y las amenazas, indicó De Jesús.Recientemente decenas de opositores y exiliados dentro y fuera de Cuba exigieron en una carta a Castro que ratifique los pactos de derechos políticos y civiles de la Organización de Naciones Unidas, firmados en el 2008. Hasta el momento ningún funcionario cubano se ha pronunciado sobre este reclamo.Elizardo Sánchez Santa Cruz, director de CCDHRN, dijo que no percibe ninguna cuota de sinceridad en el discurso de Castro.La única disposición muy clara que veo en el gobierno cubano es su intención de perpetuarse en el poder sin hacer ningún tipo de reformas verdaderas, puntualizó Sánchez.
