Grace Della creó la receta perfecta para turistas ávidos de aventurarse en los sabores de cocinas para ellos desconocidas. Miami, con sus diferentes culturas, le puso en bandeja a Della los ingredientes para fundar Miami Culinary Tours.
Me encanta comer y explorar diferentes comidas; primero fue mi descubrimiento de la cultura cubana; me encanta la gente, su espíritu y su comida, declaró Della, nacida en Argentina.
No hay nada que me haga más feliz que un café cubano en la mañana, agregó.
Así organizó el Little Havana Food Tour, un recorrido en el que varios días de la semana lleva a turistas, especialmente norteamericanos y europeos, a recorrer las calles de La Pequeña Habana para probar, de acuerdo al paquete elegido, los tostones del restaurante El Pub, los sándwiches cubanos de El Exquisito, el guarapo en una esquina pintoresca o el helado de mamey, en azúcar. Además, no podría falta un trago de ron cubano en uno de los muchos bares con los que cuenta el barrio. El recorrido, que se hace a pie, lleva a los turistas a cinco de sus lugares favoritos, incluyendo el Parque del Dominó.
El único requisito es un buen apetito, una mente abierta y un par de zapatos cómodos. Hay un punto de encuentro donde el grupo inicia el recorrido.
Pero, probar comida diferente es también una excusa para contar historias y costumbres.
Me gusta compartir esas historias porque las he vivido y me han sorprendido, se trata de escuchar a la gente que vive y trabaja el área, al señor de 85 años que prepara los sándwiches en un restaurante o a la familia que enrolla los tabacos frente al grupo, destaca Della, que se radicó en Miami en el 2002.
No falta la descripción de productos, como la malanga, que muchos nunca han visto, o del plátano que nunca han probado, añadió.
En ese ir y venir, con grupos de un máximo de 15 personas, en cuestión de seis meses de creada la compañía, Della se sorprendió de que ya no podía seguir sola. Tuvo que contratar dos guías para cumplir con el creciente número de personas interesadas en la culinaria y las historias de la calle 8.
Investigué los artistas que trabajan en área y también visitamos sus talleres, uno de ellos el de Mildrey Guillot, añadió.
Meses después, la compañía conquistó otro territorio y se adentró en Miami Beach, con el South Beach Food Tour, que hace paradas en la cocina colombiana del restaurante Bolívar, para probar el patacón con carne; en The Anglers para saborear el gazpacho andaluz, o en una heladería italiana de Española Way para refrescarse con un dulce g elato .
En Miami Beach nuestro tour hace énfasis en la arquitectura Art Deco y su historia; se trata de combinar comida, cultura e historia, enfatizó.
Pronto, Della lanzará el Miami City Food Tour. Ya no son solo los turistas, al grupo también se unen residentes de Miami, como Brenda Benoit, quien vino de Venezuela hace 20 años, es fotógrafa y escribe sobre comida.
Aparte del aspecto gastronómico, a pesar de que llevo años en Miami, he aprendido muchas cosas de la historia y de la influencia de las personas que viven aquí, destacó Benoit, de 50 años, que ha tomado los tours varias veces.





























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