El Servicio de Rentas Internas ha expandido su investigación de las finanzas de la Tribu Miccosukee, exigiendo que la tribu de West Miami-Dade les entregue una verdadera montaña de documentos internos que muestren millones en pagos supuestamente no reportados de sus casinos con afán de lucro a miembros de la tribu.
La nueva y vasta medida del IRS, que los miccosukees están tratando de parar en el tribunal federal de Miami, exige la entrega de documentos internos de los casinos de la tribu durante los años 2006-2010 así como las actas de las reuniones de su consejo sobre asuntos de impuestos desde 1985.
La agencia está exigiendo una larga lista de documentos, desde declaraciones de desembolso a reportes de registros de cheques, además de asesoramiento de impuestos por parte de abogados y contadores de la tribu. Es parte de una agresiva campaña para recuperar lo que podrían ser decenas de millones de dólares en impuestos a los ingresos no pagados.
La tribu arremetió contra el IRS.
Ya ni siquiera se guardan las apariencias de que Estados Unidos no está tratando de acosar a la Tribu Miccosukee y a sus miembros, alega la tribu en documentos judiciales.
La Tribu Miccosukee no está sujeta a impuestos a los ingresos, y aún así el IRS está tratando de incautar todos sus archivos en base a secciones del [código fiscal] que ni siquiera son aplicables a la tribu, escribió el abogado de los miccosukees Bernardo Román III en documentos judiciales.
No se pudo contactar a Román el martes para que comentara al respecto.
La guerra legal de la agencia federal con los miccosukees ha estado desatándose durante la última década, y el IRS ha ganado una serie de batallas con respecto al acceso a los archivos financieros de la tribu en manos de bancos y otras terceras partes. La tribu, que ha tratado de usar su estatus de soberanía para bloquear la pesquisa civil del IRS, podría verse obligada a pagar impuestos que deberían muchos de sus 600 miembros.
La razón es que el estatus de la tribu como razón soberana significa que la entidad como tal no está sujeta a impuestos según las leyes federales. Pero una vez que la tribu distribuye las ganancias de su casino a los miembros, ellos son responsables individualmente de reportar y pagar impuestos sobre sus ingresos personales anuales, según el IRS. La tribu es asimismo responsable de reportar y retener una parte de todo ingreso personal distribuido por su empresa de juego que incluye máquinas tragamonedas de estilo bingo y póquer.
Meses atrás, la tribu admitió que más de 100 indios Miccosukee debían al gobierno federal alrededor de $25.8 millones en impuestos atrasados, penalidades e intereses sobre ingresos que la tribu entregó de su casino del Tamiami Trail durante 2000-05.
Un juez federal ha fallado repetidas veces a favor del IRS en la búsqueda del mismo por obtener los registros financieros de la tribu. El mes pasado, el juez de distrito federal Alan S. Gold denegó el pedido de la tribu de bloquear el emplazamiento judicial del IRS para que se le entregaran los registros financieros de los miccosukees del 2010.
Gold dijo que la soberanía del gobierno de EEUU era superior a la de la tribu, y que por lo tanto los miccosukees estaban en la obligación de entregar sus registros financieros en manos de Morgan Stanley Smith Barney, American Express, CitiBank y Wachovia.
El fallo de Gold fue consistente con su decisión anterior al ordenar a la tribu que entregue los mismos registros financieros del 2006-09.
La tribu tiene un largo historial de enfrentarse al gobierno federal en asuntos de importancia, desde impuestos a los ingresos hasta la limpieza de los Everglades.
Pero desde la destitución del presidente de los miccosukees Billy Cypress a fines del 2009, la tribu ha presentado una demanda tras otra contra su antiguo líder y su círculo íntimo de asesores, entre ellos dos ex fiscales federales de Miami que representaron a los miccosukees.
En una demanda federal presentada el mes pasado, la tribu acusó a Cypress de robar $26 millones a los miccosukees para gastar en numerosos viajes de juego, compras, inversiones de bienes raíces y autos de lujo. La demanda alega que Cypress conspiró con dos ex directores de finanzas de los miccosukees, los ex fiscales federales Dexter Lehtinen y Guy Lewis, y una firma financiera de Miami, Morgan Stanley Smith Barney, para mantener a la tribu ignorante de su supuesta empresa criminal.




























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