La Junta Escolar de Miami-Dade dio el primer paso el miércoles hacia presentar a los votantes un referéndum de $1,200 millones, para remozar las deterioradas escuelas del distrito y poner al día la tecnología.
Durante el debate de tres horas, la propuesta del superintendente fue elogiada por padres, líderes del sindicato de maestros, arquitectos, constructores y profesionales de los negocios. Además, encontró su primera oposición: políticos renuentes a todo posible aumento de impuestos y miembros de la comunidad afroamericana que dijeron que el último referéndum para bonos del distrito (en la década de 1980) no cumplió por completo su promesa de ayudar a las escuelas de los barrios pobres.
Nada cambia el hecho de que la necesidad existe. La necesidad es urgente, dijo el superintendente Alberto Carvalho.
El prometió reforzar el proceso de auditorías para brindar una supervisión constante y prevenir la corrupción, crear un comité asesor para garantizar la participación de la comunidad y revisar el proceso de contrataciones para que el dinero que se tome prestado vaya a compañías locales.
La propuesta de bono recibió su primer sí de la Junta Escolar con una votación de 7-2.
A continuación, el distrito pedirá primero la autorización del Departamento de Educación (DOE) estatal para emitir hasta $1,200 millones en bonos de responsabilidad general, en esencia un préstamo que se pagaría con futuros ingresos por concepto de impuestos a la propiedad. El distrito presentará además una lista proyectada de escuelas que necesitan mejoras, reparaciones o incluso reemplazo total. Si el DOE aprueba la propuesta y la lista, la Junta Escolar volvería a discutir la propuesta de bono y votaría sobre el lenguaje de la proposición en la boleta. Podría ser puesto en la boleta de noviembre.
El distrito tiene necesidades de mantenimiento y capital diferidos en las escuelas de unos $2,000 millones. Más de la mitad de sus escuelas tienen más de 40 años. Algunos maestros se quejan del moho y de goteras en las ventanas.
La idea del bono recibió el apoyo de Maestros Unidos de Dade y el Consejo de PTA/PTSAs (asociaciones de padres y maestros, y de padres, estudiantes y maestros) del Condado Miami-Dade.
Michael Kerwin, arquitecto y padre de la localidad, dijo que la condición de los edificios de las escuelas es algo importante para los estudiantes.
El ambiente que creamos para nosotros mismos es algo crítico. Es tan crítico como la enseñanza que tiene lugar en esas escuelas, dijo Kerwin. El pidió a la junta que recuerde: Lo que hagamos hoy va a servir de gran beneficio para la autoestima y el desempeño de los estudiantes para el futuro.
Algunos residentes de comunidades pobres se oponen a la emisión de bonos.
En estos momentos, en los barrios pobres, no podemos tener fe en esta propuesta, dijo Larry Williams, de la asociación de graduados de la secundaria Miami Northwestern Senior High. Desafortunadamente, a los especuladores que vienen y dicen que lo más importante para ellos son los niños, no los vemos en nuestra comunidad con mucha frecuencia. Los miembros de la junta Renier Díaz de la Portilla y Carlos Curbelo votaron en contra.
Curbelo dijo que él pensaba que se necesitaba más tiempo para explorar el asunto y explicar el problema a los residentes. Además, él quiere que el distrito se aleje de los impuestos a la propiedad.
Díaz de la Portilla dijo que se debió haber explorado otras opciones, tales como consolidar escuelas de poca matrícula, y se opuso rotundamente a la idea de cualquier aumento potencial de impuestos: No creo que más deuda sea lo mejor para nuestros niños, ni ahora ni nunca.






























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