Los cargos públicos han hecho mucho bien a las cuentas bancarias de muchos legisladores estatales, y para algunos mucho más que para otros, según muestran dos nuevos análisis de formularios de divulgación de información financiera disponibles al público.
Los senadores estatales de la Florida han incrementado su fortuna en un promedio de $800,000 desde que asumieron su cargo, según un estudio dado a conocer el lunes por el grupo Integrity Florida de Tallahassee.
Pero las cosas han sido todo lo contrario para la Cámara de Representantes de la Florida, quienes generalmente no han pasado tanto tiempo en sus cargos y han visto declinar sus inversiones gracias a la crisis del mercado inmobiliario. Su patrimonio neto que se calcula como activos menos deudas ha bajado en un promedio de $100,000.
Integrity Florida y The Times/Herald analizaron por separado los formularios de divulgación de información financiera anuales de los legisladores, los cuales incluyen sus fuentes de ingresos, activos y deudas.
Los informes, que se diseñaron para ayudar al público a identificar conflictos de interés, no sugirieron la existencia de violaciones flagrantes o ventajas injustas para los legisladores debido a su cargo electo. Pero el hecho de que tantos políticos estén mejor económicamente que los floridanos promedio ha suscitado en el pasado preocupaciones sobre la intersección entre la vida pública y la vida privada de los legisladores.
Aquellos individuos que son acaudalados o que prosperen deben ser elogiados por eso. Sería un error revisar informes de divulgación financiera y criticar a los legisladores simplemente por su riqueza, dijo Dan Krassner, director ejecutivo de Integrity Florida, grupo formado en el 2012 para exponer la corrupción pública. Al mismo tiempo, los ciudadanos deberían revisar los intereses financieros privados de los legisladores y comparar lo que se reporta para su servicio público.
Los legisladores de la Florida ganan alrededor de $30,000 al año por su trabajo a tiempo parcial, y la mayoría de ellos tienen otros trabajos. Eso significa que ellos tienen la oportunidad de aumentar su fortuna mientras ocupan sus cargos, lo cual, francamente, puede resultar embarazoso.
Por ejemplo, el ex gobernador Charlie Crist criticó a Marco Rubio, en un anuncio televisivo en el 2010 durante su campaña por el Senado federal, por el dinero que Rubio hizo mientras prestaba servicio en la Cámara estatal. Los ingresos de Rubio aumentaron en los 10 años que sirvió en la Cámara de $73,380 a $414,000.
Entre las demás conclusiones de los análisis:
Integrity Florida identificó al menos a 10 legisladores que trabajan para bufetes de abogados que cabildean al estado, pero no está claro qué trabajo hacen los legisladores para esas firmas y si su trabajo privado podría interferir en el mundo público. Los conflictos son especialmente significativos porque los legisladores ayudan a entregar miles de lucrativos contratos a negocios y organizaciones privadas todos los años.
La mayoría de las personas no miran (los formularios de divulgación financiera). A mí nadie me ha dicho: No me gusta el hecho de que usted esté haciendo dinero de X o Y , dijo el senador John Thrasher, republicano de St. Augustine, abogado retirado que acumuló gran parte de sus $6.8 millones por la venta de una firma de cabilderos que él ayudó a crear mientras estaba apartado de su cargo público.
Los funcionarios electos del sur de la Florida que trabajan para bufetes que se dedican a cabildear incluyen al senador Miguel Díaz de la Portilla, republicano de Coral Gables, el republicano Oscar Braynon, demócrata de Miami Gardens, el republicano José Diaz, republicano de Miami y el representante Joseph Abruzzo, demócrata de Wellington.
A pesar de sus carreras privadas, los legisladores se las arreglan para evitar temas en los que podrían tener ganancias personales, dicen.
Se les exige que llenen formularios de divulgación de información financiera cuando votan por un tema del cual podrían recibir beneficio financiero. Pero, de los 160 miembros de la Legislatura, solamente 12 legisladores llenaron formularios durante la temporada de sesiones legislativas del 2012. De los legisladores empleados por bufetes de abogados, solamente Joyner llenó un formulario revelando un conflicto.
Muchos legisladores tienen dinero de sus familias o eran ricos antes de ser elegidos a sus cargos, y ellos siguen haciendo inversiones inteligentes.
El senador JD Alexander, republicano de Lake Wales, nieto del magnate de los cítricos Ben Hill Griffin Jr, aumentó su patrimonio neto de $1,187,000 a $8,985,000 desde que fuera electo por primera vez en 1998. El presidente entrante del Senado Don Gaetz, republicano de Niceville, ha visto aumentar su patrimonio neto de $24 millones a $25.5 millones desde que entrara a su cargo en el 2006.






























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